Nueva York, 11 jun (EFE).- Cincuenta y seis personas fueron detenidas en Nueva York durante las celebraciones posteriores a la victoria de los Knicks frente al San Antonio Spurs, por 107-106, en el cuarto partido de las Finales de la NBA, donde los neoyorquinos lograron la mayor remontada en la historia de la serie, según informaron este jueves fuentes policiales a EFE.
Celebraciones masivas y disturbios
Miles de aficionados volvieron a salir a las calles de la Gran Manzana después de que su equipo ganara tras el palmeo de OG Anunoby a un segundo del final. Los de Nueva York jugaban su segundo partido en el Madison Square Garden, luego de ganar los dos en San Antonio y perder el primero de la serie en casa.
Aunque el dispositivo de seguridad no fue tan estricto como el del pasado lunes —cuando se blindó la ciudad por la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al estadio— la Policía de Nueva York (NYPD) cortó los accesos a la arena antes de que comenzara el partido para prevenir disturbios.
Cifras y detenciones
La policía estima que unas 10.000 personas se concentraron en varios puntos al norte del Madison Square Garden, entre la Quinta y la Octava Avenida. De las 56 personas detenidas, 15 fueron arrestadas y 41 quedaron en libertad con citaciones para comparecer ante el tribunal penal.
Entre los delitos se incluyen agresión a un agente de policía, posesión ilegal de un cuchillo, conducta temeraria, daños a la propiedad y alteración del orden público, entre otros.
Daños y heridos
Las autoridades policiales denunciaron que los asistentes intentaron volcar un taxi y saltaron sobre vehículos mientras había personas en su interior. Diez agentes del NYPD resultaron heridos, uno de ellos tras recibir un golpe en la cabeza con una botella de cristal, y cuatro coches patrulla sufrieron daños en los parabrisas delanteros y traseros.
La Policía reconoció que la ciudad y los Knicks viven "un momento emocionante", pero defendió que su cometido es garantizar celebraciones seguras. "Anoche se reunieron grandes multitudes que mostraron un comportamiento increíblemente imprudente y peligroso, tanto durante como después del partido. Esto demuestra exactamente por qué la NYPD ha reforzado su presencia en el Madison Square Garden y sus alrededores", añadió en un comunicado.



