La FIFA anunció el jueves que permitirá a los aficionados llevar banderas arcoíris durante el partido entre Egipto e Irán en la Copa Mundial 2026, programado para el viernes en Seattle como parte de la fase de grupos. Este encuentro, que coincide con el fin de semana del Orgullo de Seattle, ha generado un conflicto entre las celebraciones locales y las leyes de ambos países, donde la homosexualidad está penalizada.
El origen de la controversia
El sorteo de diciembre pasado emparejó a estas dos naciones de mayoría musulmana, y solo después se descubrió que el partido caía durante el Orgullo de Seattle, una celebración anual que lleva más de 50 años realizándose. Egipto e Irán se opusieron desde el principio: la Federación Egipcia de Fútbol afirmó que este tipo de eventos choca con sus valores culturales y religiosos, mientras que ambos países imponen severas sanciones a las personas LGBTQ.
La postura de la FIFA
En un comunicado, la FIFA declaró: "La Copa del Mundo de la FIFA 2026 es un evento inclusivo que acoge a personas de todos los orígenes. Los aficionados de todas las orientaciones sexuales e identidades de género son bienvenidos en los partidos y eventos". Añadió que "las manifestaciones generales en favor de los derechos humanos, incluidas las banderas arcoíris y otras banderas que representen la orientación sexual y la identidad de género, están permitidas en virtud del Código de Conducta en los Estadios de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y pueden exhibirse dentro de los estadios".
Sin embargo, la FIFA aclaró que estos elementos deben usarse "de manera coherente con el código", que limita el tamaño de las banderas o pancartas y prohíbe los considerados "políticos". El organismo también se distanció de las festividades del Orgullo, subrayando que las celebraciones son organizadas por el comité local de Seattle, no por la FIFA.
Declaraciones del presidente de la FIFA
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, declaró a la revista suiza Die Weltwoche en enero: "Debo aclarar que no habrá ningún 'Partido del Orgullo' en el Mundial. Habrá un partido de la Copa del Mundo de la FIFA en Seattle y, ese mismo día, tendrán lugar en la ciudad actos organizados por organizaciones externas. Pero eso no tiene nada que ver con el partido en sí".
Antecedentes en Qatar 2022
Esta decisión contrasta con la postura de la FIFA en el Mundial de 2022 en Qatar, donde amenazó con mostrar tarjetas amarillas a los capitanes que llevaran el brazalete "OneLove", alegando sus normas contra lemas políticos.
Reacción de los organizadores locales
Los organizadores de Seattle no se dejan intimidar por la controversia. Hedda McLendon, del comité organizador local de la Copa del Mundo de Seattle, declaró a Reuters: "La celebración del Orgullo lleva celebrándose este fin de semana desde hace más de 50 años. Se celebrará este fin de semana y seguirá celebrándose mucho después del Mundial".
Impacto y contexto
El partido, que enfrenta a dos países donde la homosexualidad es ilegal, se convierte en un símbolo de la tensión entre los valores locales y la política inclusiva de la FIFA. La decisión de permitir las banderas arcoíris refuerza el compromiso del organismo con la diversidad, aunque genera incomodidad diplomática.



