Escándalo en el fútbol colombiano: Boyacá Chicó expone agresión contra su jugador
El Boyacá Chicó ha generado conmoción en el ámbito deportivo nacional al hacer pública una violenta agresión que habría sufrido uno de sus futbolistas, Jacobo Pimentel, presuntamente a manos del arquero suplente de Millonarios, Diego Novoa. El incidente ocurrió tras el partido del pasado sábado 14 de marzo en el Estadio La Independencia de Tunja, donde el equipo boyacense se impuso 2-1 en la fecha 11 de la Liga BetPlay I-2026.
El contexto: victoria histórica empañada por la violencia
El encuentro deportivo había sido vibrante y cargado de tensión, con el Boyacá Chicó construyendo su triunfo desde la efectividad. Arlen Banguero abrió el marcador temprano y Jairo Molina, justo antes del descanso en el minuto 43, amplió la ventaja gracias a una notable asistencia de Yesus Cabrera. Millonarios, dirigido por Fabián Bustos, mostró falencias defensivas y falta de claridad en el último cuarto de cancha.
Aunque el defensor Andrés Llinás logró el descuento mediante un cabezazo, la expulsión del capitán David Macalister Silva al inicio del segundo tiempo por protestas al árbitro Héctor Rivera terminó de hundir las aspiraciones de remontada del equipo bogotano. Sin embargo, lo que debió ser una celebración deportiva se transformó en un escándalo judicial en cuestión de horas.
La denuncia: agresión "brutal y cobarde" en el túnel
Nicolás Pimentel, presidente del Boyacá Chicó, denunció públicamente que su hermano y jugador del club, Jacobo Pimentel (quien no estuvo convocado para el partido), fue víctima de una agresión "brutal y cobarde". Según el dirigente, cuatro futbolistas de Millonarios lo abordaron mientras bajaba de un palco en el túnel que conduce a los vestuarios.
El club boyacense identificó directamente al arquero suplente Diego Novoa como el principal agresor y anunció el inicio de acciones legales y denuncias penales ante la Fiscalía, remitiendo al afectado a Medicina Legal para documentar las lesiones. Este lunes, el cuadro publicó un video donde se muestra la grave herida que sufrió el jugador, acompañado del mensaje: "Así quedó nuestro jugador tras la brutal, desproporcionada e inaceptable agresión perpetrada por Diego Novoa y otros jugadores de Millonarios".
Versiones contrapuestas y investigación en curso
Por su parte, la versión desde el entorno de Millonarios sugiere que se trató de una gresca provocada por insultos previos y que las heridas de Pimentel fueron producto de una caída accidental contra una pared durante el forcejeo. Esta discrepancia en los relatos ha generado un debate público sobre lo ocurrido.
La Dimayor ya analiza el reporte arbitral y los videos de seguridad para determinar sanciones disciplinarias, mientras que las autoridades judiciales podrían involucrarse dada la gravedad de las acusaciones. El caso ha puesto en evidencia las tensiones latentes en el fútbol profesional colombiano, más allá de lo que ocurre dentro del terreno de juego.
Repercusiones inmediatas y posibles consecuencias
Las posibles consecuencias de este incidente son múltiples:
- Sanciones deportivas: La Dimayor podría imponer castigos a los jugadores involucrados, incluyendo suspensiones por varios partidos.
- Procesos legales: Las denuncias penales podrían derivar en investigaciones por lesiones personales o agresión.
- Impacto en la imagen: Tanto Millonarios como Diego Novoa enfrentan un serio desgaste en su reputación pública.
- Clima deportivo: El incidente podría aumentar la tensión en futuros encuentros entre estos equipos.
Este caso ha trascendido lo meramente deportivo para convertirse en un asunto de seguridad y convivencia en el fútbol colombiano, con el Boyacá Chicó exigiendo justicia y Millonarios defendiendo a sus jugadores ante lo que consideran una versión parcial de los hechos.



