Boyacá Chicó inicia acciones legales contra arquero de Millonarios por presunta agresión
El club Boyacá Chicó ha anunciado que presentará una denuncia penal contra el arquero de Millonarios, Diego Alejandro Novoa Urrego, tras los incidentes ocurridos al término del partido del pasado sábado en el Estadio La Independencia. Según la versión del equipo tunjano, su jugador Jacobo Pimentel fue víctima de una agresión cobarde y premeditada por parte de varios futbolistas del cuadro capitalino.
La versión de Boyacá Chicó: una agresión con objeto contundente
En un comunicado oficial, Boyacá Chicó detalló que Jacobo Pimentel, quien ni siquiera había participado en el encuentro, fue abordado y agredido brutalmente con un objeto contundente en la cabeza mientras se dirigía a los vestuarios. El jugador terminó con una herida sangrante en el rostro que requirió atención médica.
Nicolás Pimentel, presidente del club, fue más específico en declaraciones a Blu Radio: "Lo cogieron entre 4 jugadores y lo rompieron con un golpe en la cabeza con un objeto. Entre esos 4 jugadores tienen plenamente identificado a Novoa". Añadió que se trató de cuatro jugadores mayores de 30 años contra un joven de 22, y que el arma utilizada habría sido "un taco de aluminio (con un guayo)".
El comunicado del club boyacense enfatiza que Novoa mostró una actitud alterada y violenta durante todo el partido, al punto de recibir una sanción del árbitro en el minuto 72 mientras estaba en el banco de suplentes. Boyacá Chicó rechaza que se trate de una simple gresca, insistiendo en que fue "un ataque a mansalva originado en la frustración deportiva" de los jugadores de Millonarios.
La respuesta de Millonarios: una versión contradictoria
Fuentes cercanas a Millonarios ofrecieron a EL TIEMPO una versión radicalmente diferente de los hechos. Según su relato, durante un encontronazo camino a los vestuarios, Jacobo Pimentel "se cayó y se golpeó con un borde de una pared", lo que explicaría las heridas y los rastros de sangre.
Otras fuentes indicaron que el incidente comenzó cuando Pimentel intentó ingresar al camerino de Millonarios, generando la reacción de los jugadores azules. En medio del forcejeo, con intervención de la Policía, el futbolista de Chicó habría resbalado y sufrido el golpe accidental.
Testimonios y consecuencias legales
Sebastián Salazar, compañero de Pimentel en Boyacá Chicó, declaró a Win Sports que "vimos a Jacobo lleno de sangre" al ingresar al túnel, y que según la versión que recibieron, Novoa comenzó a insultar y luego agredió a Pimentel. Aunque admitió no haber presenciado directamente los hechos, respaldó la credibilidad de su compañero.
El presidente Pimentel confirmó que ya han presentado la denuncia penal contra Novoa y cuentan con el concepto de Medicina Legal sobre las lesiones de Jacobo. El club exige a la Dimayor, la Federación Colombiana de Fútbol y la Policía Nacional una "actuación pronta, rigurosa y ejemplar".
Boyacá Chicó concluye su comunicado afirmando que "no hubo confrontación recíproca ni igualdad de condiciones", sino una agresión unilateral contra un jugador indefenso. Mientras tanto, Millonarios no ha emitido un comunicado oficial sobre el incidente, manteniéndose en la versión ofrecida por sus fuentes internas.



