El enigma de Luis Díaz: ¿Por qué no brilla igual con la Selección Colombia que con el Bayern Múnich?
La pregunta que ronda en la mente de todos los aficionados colombianos es persistente y preocupante: ¿cómo lograr que Luis Díaz despliegue con la Selección Colombia el mismo nivel espectacular que muestra semana tras semana con el Bayern Múnich? El jugador que en Alemania es sinónimo de sorpresa, chispa y genialidad, que con cada toque presagia gol o asistencia magistral, pareció apagado en los recientes amistosos contra Croacia y Francia.
La disyuntiva táctica de Néstor Lorenzo
Colombia necesita urgentemente a su mejor hombre, a ese Díaz que acumula 22 goles esta temporada con el Bayern. La tarea del técnico Néstor Lorenzo es compleja: encontrar la fórmula para hacer brillar a su estrella sin caer en el error de construir el equipo alrededor de un solo jugador. Expertos consultados coinciden en que la solución no es tan simple como cambiar su posición o rodearlo de compañeros específicos.
Luis Augusto 'Chiqui' García, exdirector técnico de la Selección, ofrece una perspectiva reveladora: "Lucho viene de una temporada de 70 partidos, cambió de equipo, de sitio, de idiosincrasia; todo eso expresa un cambio. Tiene madurez, capacidad, habilidad, por eso su importancia en Bayern y la Selección, pero no es uno solo". Para el 'Chiqui', no existe una fórmula mágica, sino que el jugador debe sentirse cómodo en el terreno de juego, sin camisas de fuerza posicionales.
El problema de los apoyos y las rotaciones
Julio Comesaña, quien dirigió a Díaz en el Junior y fue asistente técnico de la Selección, analiza con precisión la diferencia fundamental: "Díaz en el Bayern luce porque el juego ofensivo cuenta con Kane, que es un extraordinario jugador, y Lucho se mueve por la banda y cuando Kane sale del centro y baja a zona de volantes, Lucho entra a la posición de 9". En contraste, Comesaña señala que "en Colombia Lucho se mantiene mucho en banda sin apoyos ni rotaciones y solo Mojica aparece un poco fuera, pero no hay sociedades".
Esta falta de sinergia se agrava cuando James Rodríguez no está en su mejor nivel, ya que su centralización y falta de velocidad actual dificultan el funcionamiento ofensivo del equipo. Los técnicos descartan que la solución sea cambiar radicalmente el estilo de juego colombiano para beneficiar a Díaz, pues rivales como Uzbekistán y la República Democrática del Congo en el Mundial podrían aprovechar esa actitud expectante.
La clave está en el acompañamiento
Eduardo Lara, director técnico de la Selección entre 2008 y 2009, enfatiza que la solución no radica únicamente en Díaz, sino en cómo lo rodean sus compañeros: "Acompañarlo con los hombres que él se sienta como en su club". Lara sugiere específicamente a Suárez por el centro, Jhon Arias por el costado y un James Rodríguez en óptimas condiciones físicas.
Sin embargo, al igual que sus colegas, Lara es enfático: "Nunca un equipo va a entrenar o se va a acomodar para un solo jugador. Luis está rodeado de excelentes jugadores en su club y él se adapta al estilo de juego de su club". Arturo Boyacá, otro entrenador colombiano, refuerza esta idea citando una frase del Real Madrid: "Nadie individualmente podrá ser más importante que un excelente trabajo en equipo".
El camino hacia el Mundial 2026
La conclusión de los expertos es clara: Colombia necesita mejorar su funcionamiento ofensivo como colectivo, crear mejores rotaciones y apoyos para Díaz, y asegurar que jugadores clave como James estén en su mejor momento. No se trata de construir el equipo alrededor de 'Lucho', sino de crear un sistema donde su talento pueda florecer naturalmente, como ocurre en el Bayern Múnich.
Néstor Lorenzo tiene ante sí el desafío de encontrar ese equilibrio táctico en el tiempo que resta antes del Mundial 2026. La afición colombiana espera ansiosa ver al verdadero Luis Díaz, ese que deslumbra en Europa, llevando la bandera tricolor en el torneo más importante del fútbol mundial.



