Colombia mantiene la esperanza con empate dramático en el Sudamericano Femenino Sub-20
La selección colombiana femenina Sub-20 logró rescatar un punto vital en el último minuto del encuentro ante Paraguay, empatando 1-1 en un partido crucial del hexagonal final del Sudamericano. El gol agónico de Isabella Díaz, marcado ya en tiempo de adición, evitó una derrota que habría significado prácticamente la eliminación del torneo y mantiene con vida matemática a la Tricolor en la lucha por la clasificación al Mundial.
Un punto que vale oro en medio de la adversidad
Aunque el empate no representa una actuación destacada del equipo colombiano, sí constituye un respiro importante en un contexto de presión extrema. Colombia sumó por primera vez puntos en el hexagonal final, rompiendo una sequía que comenzaba a asfixiar las aspiraciones del conjunto dirigido por el cuerpo técnico. El panorama sigue siendo extremadamente complicado, pero este resultado permite mantener una esperanza mínima de alcanzar la clasificación.
El partido mostró a un equipo colombiano que luchó más que jugó con fluidez, fallando incluso un penal y sufriendo en defensa durante largos tramos del encuentro. Sin embargo, la insistencia en los minutos finales dio su fruto con el gol de Díaz, demostrando que la mentalidad de lucha sigue presente en el plantel a pesar de las dificultades técnicas y anímicas.
La tabla del hexagonal: un panorama desafiante
La situación en la clasificación refleja la complejidad del camino que enfrenta Colombia:
- Brasil lidera con 9 puntos y ya aseguró su clasificación al Mundial
- Ecuador ocupa el segundo lugar con 7 puntos y también tiene su cupo asegurado
- Paraguay se ubica tercero con 4 puntos, posición que actualmente le daría el pase al Mundial
- Venezuela suma 2 puntos en el cuarto lugar
- Colombia y Argentina comparten 1 punto, con la Tricolor última por diferencia de gol
Solo cuatro selecciones clasificarán al Mundial, lo que deja a Colombia fuera de la zona de clasificación y obligada a ganar sus dos partidos restantes para mantener opciones reales. La diferencia de gol negativa se ha convertido en un factor preocupante que podría ser determinante en caso de empates en puntos.
El contraste con la fase de grupos
La caída en el rendimiento del equipo colombiano entre la fase de grupos y el hexagonal final resulta particularmente dolorosa. En la primera ronda, Colombia mostró una solidez defensiva impresionante, manteniendo su portería a cero en todos los encuentros y demostrando un juego ordenado y efectivo.
Sin embargo, en el hexagonal final esta versión del equipo ha desaparecido. Los errores defensivos han reaparecido y el ataque no ha encontrado la fluidez necesaria para generar peligro constante. La ansiedad, la presión del momento y la falta de claridad en la construcción del juego han condicionado negativamente cada presentación, erosionando progresivamente la confianza colectiva.
El camino que queda por recorrer
El calendario no da tregua a la selección colombiana. Los próximos compromisos representan auténticas finales para mantener vivas las aspiraciones:
- Miércoles 25 de febrero frente a Venezuela: Partido que se ha convertido en una final anticipada donde ganar es absolutamente obligatorio
- Sábado 28 de febrero ante Argentina: Encuentro cuyo horario será definido por la Conmebol y donde Colombia necesitará llegar dependiendo de sus propios resultados
El margen de error se ha reducido a cero. Cada partido que resta es una final y cualquier tropiezo podría ser definitivo para las aspiraciones mundialistas. La selección necesita transformar la angustia acumulada en resultados inmediatos, recuperando la versión sólida y ordenada que mostró en la fase inicial del torneo.
La calculadora matemática de clasificación ya está en juego, pero las cuentas solo tendrán sentido si el equipo responde adecuadamente en la cancha. La presión es máxima y el desafío monumental, pero el empate ante Paraguay demostró que la capacidad de reacción y la mentalidad de lucha siguen presentes en el plantel colombiano.