La muerte de Kevin Arley: un símbolo de la crisis del sistema de salud colombiano
Kevin Arley Acosta tenía apenas tres años cuando Gustavo Petro asumió la presidencia el 7 de agosto de 2022. Para entonces, ya llevaba dos años luchando contra la hemofilia, una enfermedad que se manifestó antes de su primer cumpleaños. A pesar de las limitaciones, el niño lograba llevar una vida relativamente normal gracias a que los medicamentos esenciales le llegaban con regularidad.
El colapso del tratamiento
La situación cambió drásticamente en diciembre del año pasado. Doña Katherine Pico, madre de Kevin, recibió una notificación de la Nueva EPS -entidad intervenida y estatizada hace casi dos años- informando que a partir de enero de 2026 se terminaría el contrato con la IPS que suministraba el medicamento vital para su hijo. Esto significaba que Kevin quedaría completamente sin tratamiento ni atención médica especializada.
La tragedia se consumó el 8 de febrero. Kevin sufrió un accidente mientras montaba bicicleta. Llevaba más de un mes sin recibir su medicación y estuvo 24 horas con atención básica antes de ser trasladado al hospital de Pitalito, Huila. Los médicos determinaron que la única alternativa para salvarle la vida era una cirugía de urgencia, pero advirtieron a Katherine sobre el altísimo riesgo de hemorragia y muerte debido a la falta del medicamento necesario.
Ante esta advertencia, la madre no autorizó la operación. Se decidió entonces enviar al niño a Bogotá, pero la autorización de la Nueva EPS tardó tres días en llegar. Cuando finalmente Kevin arribó a la capital, ya era demasiado tarde. El 13 de febrero, el pequeño de siete años falleció.
Una crisis sistémica y profunda
Según Sergio Robledo, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, hacía más de 20 años que no se registraba una muerte por falta de acceso a tratamientos para esta enfermedad. El caso de Kevin Arley expone la dramática situación del sistema de salud colombiano, afectado por una crisis financiera que ha llevado al cierre temporal o definitivo de miles de unidades de urgencias, servicios de atención básica y clínicas en todo el territorio nacional.
Los datos son alarmantes: la cartera morosa del sistema ya supera los 24 billones de pesos, según información de la Unión de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (Unips). Esta crisis tiene un efecto devastador en el abastecimiento y distribución de medicamentos esenciales.
De 2023 a la fecha, la Procuraduría General ha emitido múltiples alertas e iniciado más de 20 investigaciones disciplinarias por problemas en el suministro de medicamentos y otras irregularidades, particularmente en las EPS intervenidas por el gobierno, que sumaban nueve hasta junio de 2025.
Indicadores preocupantes
La Secretaría de Salud de Bogotá reporta que las unidades de urgencia alcanzaron hasta 130% de sobreocupación entre marzo de 2023 y febrero de 2024, un nivel ni siquiera visto durante los momentos más críticos de la pandemia por COVID-19.
Por su parte, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) revela que durante 2025 los hogares colombianos destinaron 10,5 billones de pesos adicionales en gastos de salud comparado con lo registrado al inicio del actual gobierno en 2022.
Respuestas oficiales cuestionadas
Las reacciones del gobierno frente a la muerte de Kevin Arley han generado amplia controversia. En declaraciones iniciales, tanto el presidente Petro como el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, culparon a la madre por permitir que el niño montara en bicicleta.
Petro llegó a afirmar que "los esquemas de prevención de enfermedades están a cargo de varias instituciones, entre ellas la familia, antes que nada". Días después, sin exigir responsabilidades al sistema, el mandatario volvió a culpar a Katherine Pico por no autorizar la intervención quirúrgica, ignorando que el riesgo de muerte para el niño era extremadamente alto debido a la falta de medicamentos.
La actitud oficial provocó el rechazo de múltiples entidades:
- Asociaciones médicas y ligas de pacientes
- Defensoría del Pueblo
- Contraloría General
- Procuraduría General de la Nación
Esta última institución consideró que Petro y su ministro "indignaron y ofendieron a los colombianos" e instó al presidente a actuar "con un sentido de sensibilidad, consideración y respeto por el dolor ajeno".
Declaraciones polémicas
El historial de declaraciones del gobierno sobre la crisis de salud incluye momentos particularmente controvertidos:
- El presidente Petro describió con un "chu chu chu" el efecto dominó que seguiría a la desaparición de las EPS
- El ministro Jaramillo admitió que el gobierno mantenía "a las EPS en cuidados intensivos para que saliera la reforma"
- Frente al llanto público del director del hospital de Itagüi por no poder pagar nóminas durante seis meses, Jaramillo respondió: "Los ricos también lloran"
El caso de Kevin Arley Acosta se ha convertido en un símbolo doloroso de las consecuencias humanas de una crisis sistémica que afecta a millones de colombianos. Mientras el debate sobre el futuro del sistema de salud continúa, las familias enfrentan diariamente las consecuencias de un modelo que muestra signos evidentes de colapso.