Dimayor sanciona al Cúcuta Deportivo tras violencia en clásico que dejó un muerto
Dimayor sanciona al Cúcuta por violencia en clásico con Atlético Bucaramanga

La Dimayor sanciona al Cúcuta Deportivo tras los graves incidentes en el clásico regional

La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) ha hecho oficial la sanción contra el Cúcuta Deportivo Fútbol Club S.A. por los violentos hechos ocurridos durante el clásico contra el Atlético Bucaramanga el pasado 27 de enero, un encuentro que terminó con un saldo trágico: un hincha fallecido, al menos cinco personas heridas por arma blanca y múltiples daños en el estadio General Santander.

Un clásico que se convirtió en tragedia

El esperado reencuentro entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, después de más de cinco años sin enfrentarse, se transformó en una noche de caos y violencia que opacó completamente el resultado deportivo del empate 2-2. Desde las tribunas del estadio General Santander se registraron los primeros incidentes, con riñas entre aficionados que rápidamente escalaron en gravedad.

El informe arbitral documentó múltiples altercados, incluyendo el lanzamiento de objetos desde la tribuna que impactó a un camarógrafo y provocó una interrupción de dos minutos en el minuto 71. Pese a los disturbios, el partido se desarrolló completo, iniciando a las 16:00 horas y finalizando a las 17:56 horas sin suspensión oficial.

La violencia se extiende fuera del estadio

La situación se agravó considerablemente una vez finalizado el compromiso deportivo. En las inmediaciones del estadio General Santander se produjeron nuevos enfrentamientos entre hinchas del Cúcuta Deportivo y la Policía Nacional, lo que requirió la intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) para dispersar a los grupos más violentos.

La tragedia mayor ocurrió aproximadamente a 700 metros del escenario deportivo, donde perdió la vida Camilo Andrés Rojas Rey, un joven de 24 años y ferviente seguidor del Atlético Bucaramanga. Según testimonios recogidos por las autoridades, el hincha fue atacado por una turba de simpatizantes locales cuando se encontraba separado de sus compañeros, siendo golpeado y perseguido hasta recibir una estocada fatal.

Captura del presunto responsable

Las investigaciones policiales condujeron a la captura de Wilder Francois Arias Galvis, alias 'Franco', el pasado 17 de febrero. La detención se produjo tras analizar más de 20 horas de videos de seguridad en un operativo de inteligencia de la SIJIN. Arias Galvis enfrenta cargos por el delito de homicidio en relación con la muerte del hincha visitante.

Los argumentos del club y la decisión disciplinaria

En su defensa, el Cúcuta Deportivo manifestó su colaboración con las autoridades y argumentó que:

  • El partido se desarrolló y culminó de manera normal sin interrupciones determinantes
  • Los hechos más graves ocurrieron fuera del escenario deportivo
  • El club adoptó medidas preventivas coordinadas con autoridades locales
  • Los lugares donde ocurrieron los incidentes más graves estaban fuera de su control directo

Sin embargo, el Comité Disciplinario de Campeonato consideró probadas conductas impropias de espectadores contempladas en el artículo 84 del Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol, específicamente:

  1. Lanzamiento de objetos desde la tribuna occidental central baja
  2. Actos de violencia que generaron afectación en las instalaciones del estadio, incluyendo el desprendimiento de una silla numerada

La sanción oficial

La Dimayor resolvió sancionar al Cúcuta Deportivo con:

Tres fechas de suspensión parcial de plaza en las tribunas occidental central alta y baja, específicamente la silla número 01, y una multa de diez salarios mínimos mensuales legales vigentes, equivalente a $17.509.050 pesos colombianos.

¿Es suficiente la sanción?

Mientras la Dimayor hace oficial su decisión, diversos sectores del fútbol colombiano cuestionan si las medidas adoptadas son proporcionales a la gravedad de los hechos ocurridos. La jornada del 27 de enero no solo dejó daños materiales en el escenario deportivo, sino que culminó con la pérdida de una vida humana y múltiples heridos, planteando nuevamente el desafío de garantizar que la pasión futbolística no vuelva a cruzar la línea hacia la violencia.

El clásico del oriente colombiano, que prometía ser una celebración del reencuentro después de cinco años, terminó convertido en un amargo recordatorio de los problemas de seguridad que aún persisten en el fútbol nacional, dejando más preguntas que respuestas sobre cómo prevenir futuras tragedias en los estadios del país.