Violentos disturbios de hinchas de Deportivo Cali sacuden la ciudad de Pereira
Un grupo de aficionados del Deportivo Cali generó un caos generalizado en las calles de Pereira, capital del departamento de Risaralda, durante la tarde del 22 de febrero de 2026. Los incidentes ocurrieron cuando los seguidores del equipo vallecaucano regresaban desde Bucaramanga, tras acompañar a su club en el partido que terminó en empate 0-0 contra el cuadro santandereano.
Enfrentamientos con la Policía y ataques a aficionados locales
Los disturbios se desataron en la variante La Romelia - El Pollo, ubicada entre Dosquebradas y Pereira, donde los hinchas protagonizaron graves desmanes que incluyeron enfrentamientos directos con la Policía Nacional. Las autoridades locales actuaron de manera inmediata para restablecer el orden público en la zona, pero los enfrentamientos fueron intensos y prolongados.
Varios medios de comunicación regionales documentaron los hechos, señalando que los hinchas del Deportivo Cali atacaron agresivamente a aficionados del Pereira que transitaban pacíficamente por las calles vistiendo la camiseta del equipo local, conocido como el cuadro Matecaña. Los reportes indican que las agresiones fueron físicas y verbales, generando un clima de tensión y miedo entre los residentes.
Testimonios y evidencias en redes sociales
Medios como Blu Radio confirmaron que los disturbios fueron protagonizados específicamente por hinchas que regresaban del partido en Bucaramanga. Por su parte, Pereira Elige publicó imágenes circulando en redes sociales que evidencian los actos vandálicos cometidos por este grupo de antisociales.
El medio Pereira En Vivo proporcionó detalles aún más alarmantes, reportando que los hinchas no solo golpearon a personas con la camisa del Pereira, sino que también saquearon una miscelánea, de donde tomaron palos, ladrillos y botellas para utilizarlos como armas durante los disturbios. Estos actos delictivos agravaron la situación y aumentaron el nivel de violencia en las calles.
Impacto en la comunidad y reacciones
Los incidentes generaron momentos de alta tensión en distintos sectores de la capital risaraldense, afectando la tranquilidad de los ciudadanos y el normal desarrollo de las actividades cotidianas. La comunidad expresó su preocupación por la seguridad y condenó los actos de violencia perpetrados por los visitantes.
Este evento lamentable pone en evidencia los problemas recurrentes de violencia asociados al fútbol colombiano, donde los enfrentamientos entre hinchadas y con la fuerza pública continúan siendo un desafío para las autoridades. Las investigaciones están en curso para identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes.



