Polémica de espionaje ensombrece el partido clave entre Bosnia e Italia por el Mundial
A pocas horas del decisivo partido entre Bosnia y Herzegovina e Italia por un cupo al Mundial de 2026, una polémica inesperada encendió el ambiente en Zenica. La selección balcánica denunció un presunto caso de espionaje durante uno de sus entrenamientos a puerta cerrada.
Detalles del incidente en Butmir
Según reveló el medio Sport, un hombre identificado como militar italiano habría sido visto tomando fotografías y grabando el entrenamiento del equipo bosnio en Butmir. El sujeto superó el tiempo permitido y no contaba con autorización para realizar dichas actividades.
La situación fue detectada por el personal de seguridad del equipo local. De acuerdo con la versión difundida, miembros del cuerpo técnico de Bosnia le habrían exigido al individuo que detuviera la grabación de inmediato.
Implicaciones de la misión de paz de la UE
El sujeto, según la denuncia, pertenecería a la misión de paz de la Unión Europea en el país (EUFOR), lo que elevó considerablemente la preocupación del equipo local. La Federación de Bosnia y Herzegovina considera el hecho como un intento claro de obtener información táctica de una práctica privada.
Por ello, presentó una queja formal ante EUFOR, solicitando explicaciones detalladas sobre lo ocurrido. Este incidente añade una capa extra de tensión a un duelo que ya era de alto voltaje por lo que está en juego.
Contexto deportivo del partido crucial
Ambos equipos buscan regresar a una Copa del Mundo tras 12 años de ausencia, desde su última participación en Brasil 2014. En lo deportivo, todas las miradas están puestas en Edin Dzeko, quien a sus 40 años lidera la ilusión de Bosnia de clasificar a su segundo Mundial.
El delantero llega particularmente motivado tras anotar un gol clave en la semifinal del repechaje ante Gales. Para Dzeko, este podría ser el partido más importante de su carrera internacional, e incluso el último con su selección.
Una victoria no solo lo consolidaría como leyenda en su país, sino que también significaría dejar fuera a una histórica Italia que busca volver a la élite mundial del fútbol. El ambiente está cargado de expectativa y ahora también de controversia.



