Fallece Xisco Quesada, el futbolista que inspiró con su lucha contra el cáncer
Este miércoles 11 de febrero se ha confirmado el fallecimiento de Xisco Quesada, el joven futbolista de 28 años que se había convertido en un símbolo de fortaleza y visibilidad durante su batalla contra un agresivo cáncer de páncreas. La triste noticia fue anunciada por su propia familia a través de un comunicado compartido en la cuenta de Instagram del deportista, donde había acumulado una comunidad de 354.000 seguidores que lo acompañaron en su proceso.
Una lucha compartida en redes sociales
Xisco Quesada, padre de dos hijos, vio su vida transformarse completamente cuando recibió el diagnóstico de cáncer de páncreas con metástasis. Desde ese momento crucial, decidió abrir su experiencia al público, compartiendo en redes sociales no solo los aspectos médicos de su tratamiento, sino también sus emociones más profundas. "Mostrando su lucha, sus miedos y también una fortaleza que dejó sin palabras", como han destacado sus seres queridos en el comunicado oficial.
Sus últimos meses transcurrieron en la Clínica Universidad de Navarra, donde finalmente perdió la batalla contra la enfermedad tras no superar su última recaída. La familia ha querido resaltar cómo Quesada "convirtió el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo para muchas personas que atravesaban momentos difíciles".
Un legado de gratitud y conexión humana
El futbolista mantuvo una conexión especial con sus seguidores durante todo su proceso. "Recibió cada mensaje, cada muestra de cariño y cada gesto de apoyo con un agradecimiento inmenso", han revelado sus familiares, quienes ahora piden "respeto y cariño" en estos momentos de profundo dolor.
La familia ha expresado su gratitud hacia las miles de personas que acompañaron a Xisco en su camino, destacando cómo su historia trascendió el ámbito deportivo para convertirse en un referente de resiliencia frente a la adversidad. Su perfil en Instagram se transformó en un espacio de esperanza y solidaridad, donde documentaba tanto los momentos difíciles como aquellos llenos de luz durante su tratamiento.
El legado de Xisco Quesada permanecerá no solo en la memoria de quienes lo conocieron personalmente, sino también en la de todos aquellos que encontraron consuelo y fuerza en su testimonio público contra una de las enfermedades más desafiantes de nuestro tiempo.