Futbolistas argentinas rompen el silencio: revelan calvario tras denuncias de abuso contra Diego Guacci
Por primera vez desde que inició el proceso administrativo en mayo de 2021, las futbolistas que denunciaron a Diego Guacci por acoso y abuso sexual ante el Comité de Ética de la FIFA han decidido revelar sus identidades y hablar públicamente. Luana Muñoz, Gabriela Garton, Camila Gómez Ares y Aldana Cometti, junto a una quinta integrante denominada "Jugadora E", exponen años de persecución y un ambiente de manipulación sistemática en las categorías juveniles y clubes locales.
Aldana Cometti, quien jugó en la liga colombiana y fue campeona de la Liga colombiana y de la Copa Libertadores femenina 2018 con Atlético Huila, es una de las denunciantes que ahora rompe el silencio. La denuncia original fue canalizada a través de FIFPro, el sindicato mundial de futbolistas, acusando a Guacci —entonces empleado de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)— de conductas inapropiadas que incluían comentarios de índole sexual, hostigamiento y abuso de poder.
El peso de los testimonios: acoso y manipulación sistemática
Las jugadoras describen un patrón de comportamiento donde el entrenador seleccionaba perfiles específicos para sus abordajes. "No se metía con cualquiera. Sabía a quién encarar, en general chicas solas que estuvieran lejos de sus familias", explican las denunciantes en sus testimonios.
Gabriela Garton, exarquera del seleccionado, recordó episodios de violencia verbal extrema. Según su testimonio, tras una derrota, Guacci increpó al grupo: "¿Qué tengo que hacer para que jueguen bien? ¿Meterlas en la ducha y cogerlas?". Garton también relató cómo el técnico intentó sabotear su carrera profesional, acusándola de traidora ante sus compañeras.
Luana Muñoz detalló situaciones de incomodidad vividas a los 15 años durante traslados en auto: "Empezó a hacerme muchas preguntas sobre mi vida sexual... si me gustaban las chicas o los chicos... hasta me insinuó si había estado con una determinada compañera".
El testimonio más grave proviene de la "Jugadora E", quien decidió mantener su reserva hasta este momento. La futbolista relató un episodio ocurrido en 2014, cuando tenía 23 años: "Una noche me llamó por Skype, me mostró que estaba en ropa interior y con una erección, y me pidió fotos íntimas. Ante mi negativa me dijo: 'Esto nunca me pasó antes, vos sos la primera. Vos me ponés así'".
El rol de la FIFA y la respuesta de la AFA
El proceso en la FIFA ha generado controversia por su falta de transparencia. Aunque la Cámara de Investigación, liderada por la abogada Margarita Echeverría, concluyó que existieron incumplimientos éticos, la Sala de Adjudicación solo convocó a Guacci para la audiencia final, excluyendo a las víctimas.
En su resolución de 40 páginas, la FIFA subrayó en el punto 156: "Dicha conclusión no debe considerarse como un reconocimiento de que los hechos denunciados no ocurrieron, ni de que el Sr. Guacci actuó de conformidad con el Código de Ética".
A pesar de estas advertencias, la AFA, presidida por Claudio Tapia, limitó su accionar a un comunicado deslindando responsabilidades. Mientras la investigación estaba en curso, la FIFA llegó a nombrar a Guacci como "experto técnico", y tras ser apartado silenciosamente de la Selección, el entrenador asumió funciones en el club Defensa y Justicia, donde se habrían reportado episodios similares.
Estrategia legal y acusaciones cruzadas
Tras el cierre del expediente en la FIFA, Diego Guacci inició una contraofensiva legal en Argentina. Su abogado, Rubén Melloni Anzoategui, sostiene que su cliente fue absuelto y busca "restaurar su honor". El entrenador demandó a las jugadoras por 25 millones de pesos a cada una, calificándolas en redes sociales de integrar una "organización criminal".
Sin embargo, Alexandra Gómez Bruinewoud, directora jurídica de FIFPro, desestima el argumento de la inocencia probada: "Ellas no apelaron porque no estaban habilitadas para hacerlo", aclaró, señalando que solo la investigadora de la FIFA tenía esa facultad.
Actualmente, existe una causa penal abierta contra Guacci y su esposa, Andrea Robledo, por calumnias e injurias, impulsada por las futbolistas y la periodista Agustina Vidal, quien también denunció hostigamiento. Robledo, por su parte, se ha convertido en la cara visible de un proyecto de ley sobre "falsas denuncias" promovido en el Congreso.
El objetivo: proteger a futuras generaciones
Pese a las demandas millonarias y el descrédito público, las deportistas aseguran que su objetivo principal es proteger a las futuras generaciones. Aldana Cometti expresó la impotencia de ver su identidad expuesta: "Me genera mucha injusticia esta exposición fundada en la mala fe, cuando lo único que quise siempre es jugar en un ambiente sano".
Para las denunciantes, romper el silencio es la única herramienta para evitar que otros profesionales del fútbol utilicen posiciones de poder para vulnerar a las jugadoras jóvenes. La lucha judicial continúa en los tribunales argentinos, mientras FIFPro confirma haber recibido otros 11 testimonios que refuerzan las acusaciones contra el entrenador.
Las futbolistas argentinas han dado un paso histórico al revelar sus identidades y testimonios, exponiendo un sistema que durante años permitió comportamientos abusivos en el fútbol femenino. Su valentía busca no solo justicia para sus casos, sino establecer precedentes que protejan a las futuras generaciones de deportistas en Argentina y en toda la región.



