Goleada histórica en Tunja modifica dramáticamente la lucha por el descenso
La sexta jornada de la Liga BetPlay 2026-I registró un resultado que ha sacudido los cimientos de la parte baja de la clasificación: Boyacá Chicó se impuso con contundente autoridad 5-0 sobre Jaguares de Córdoba en el estadio La Independencia de Tunja. Este marcador no solo representa el primer triunfo del equipo boyacense en el actual campeonato, sino que además ha generado movimientos significativos en la tabla del descenso, donde cada punto adquiere un valor incalculable en la batalla por la permanencia.
Así queda la tabla del descenso tras la contundente victoria
Según los datos oficiales proporcionados por la Dimayor, la situación en la tabla del promedio de descenso presenta un panorama crítico para varios equipos. Cúcuta Deportivo se mantiene en la última posición con un promedio de apenas 0,3333, mientras que Boyacá Chicó, gracias a su abultada victoria, ha mejorado su posición al ubicarse en el puesto 19 con 0,8690. Deportivo Cali ocupa actualmente la casilla 18 con 1,0714, evidenciando lo ajustado de esta lucha por evitar el descenso.
El resultado de 5-0 no solo impacta estadísticamente, sino que también marca un hito histórico para el conjunto cordobés, ya que iguala su derrota más abultada en primera división. La anterior caída por idéntico marcador se había registrado el 17 de mayo de 2015 frente al Deportes Tolima, reviviendo así un fantasma que parecía superado.
Desarrollo del partido: un vendaval desde el inicio
El compromiso, disputado bajo un intenso sol que acompañó el inicio a las 4:00 de la tarde, mostró desde los primeros minutos la determinación del cuadro local. Apenas al minuto 7, Ítalo Montaño abrió el marcador tras una jugada por la banda que culminó con una precisa definición dentro del área, superando la marca rival con notable habilidad.
La reacción de Jaguares se limitó a intenciones sin claridad táctica, y esa búsqueda precipitada del empate dejó espacios que el conjunto ajedrezado supo aprovechar con inteligencia. Dos minutos después del primer tanto, llegó el segundo golpe mediante Jairo Molina, ampliando rápidamente la diferencia y complicando enormemente el panorama para la visita.
Antes del descanso, en tiempo de reposición, Arlen Banguero firmó el tercer tanto que prácticamente sentenció el trámite del encuentro. El 3-0 al término del primer tiempo reflejaba fielmente lo ocurrido en el campo de juego: un equipo efectivo y contundente frente a otro que no encontró respuestas defensivas ni ofensivas.
Segunda parte: la goleada se consolida
En la etapa complementaria, Boyacá Chicó mantuvo el ritmo intenso que había mostrado durante los primeros 45 minutos. Al minuto 58, nuevamente Ítalo Montaño apareció con una destacada definición para marcar su doblete personal y colocar el cuarto tanto del partido, demostrando su calidad goleadora.
El quinto y definitivo gol llegó para cerrar una tarde redonda para los de Tunja, que volvieron a celebrar una victoria amplia tras varios años sin un marcador de estas características. De hecho, el equipo no anotaba cinco goles en un partido de liga desde agosto de 2014, cuando venció 5-1 a La Equidad, marcando así un retorno a épocas de mayor efectividad ofensiva.
Consecuencias inmediatas en la lucha por la permanencia
Para Jaguares de Córdoba, esta goleada representa un duro golpe tanto anímico como estadístico. El equipo cordobés revive un antecedente negativo que no se repetía desde hace más de una década y queda seriamente comprometido en la pelea por mantener la categoría, necesitando una rápida reacción en las próximas jornadas.
Más allá de los tres puntos obtenidos, el triunfo revitaliza significativamente a Boyacá Chicó en la tabla del promedio y le permite tomar un aire crucial en una temporada donde cada fecha puede marcar la diferencia definitiva entre la permanencia y el descenso. La contundencia mostrada en el campo envía un mensaje claro al resto de equipos involucrados en esta batalla por la supervivencia.
La Liga BetPlay 2026-I continúa demostrando su impredecibilidad y la intensidad de la lucha en todos los frentes, con el descenso convertido en una carrera donde ningún equipo puede darse por seguro y cada resultado puede cambiar drásticamente las perspectivas de permanencia.