Relleno Doña Juana: foco crítico de emisiones de metano en Colombia
La continuidad del relleno sanitario de Doña Juana se mantiene como un punto de debate ambiental álgido en Bogotá, sin que hasta el momento se haya encontrado una resolución efectiva a este complejo problema. Según un análisis publicado por la Personería de Bogotá, este relleno ubicado en la localidad de Usme, al sur de la capital, contribuye con el 2,02% de todas las emisiones de metano del país, un potente gas de efecto invernadero que tiene un impacto climático decenas de veces mayor que el dióxido de carbono.
Impacto climático y sanitario del metano
El metano (CH₄) es un gas que, aunque menos abundante que el CO₂ en la atmósfera, absorbe calor con una eficiencia mucho mayor y acelera el calentamiento global en décadas cortas. El aporte del relleno sanitario al total nacional coloca a Doña Juana en el centro de los debates sobre estrategias climáticas y modelos de gestión de residuos en Colombia.
Además del impacto climático, la emisión de metano y otros compuestos también puede influir en la formación de ozono troposférico, un contaminante local que afecta la calidad del aire y la salud respiratoria de quienes viven en áreas cercanas al relleno sanitario.
Doña Juana: principal foco de emisiones en gestión de residuos
Este análisis publicado por el ente de control sitúa a Doña Juana como uno de los principales focos de emisiones de gases de efecto invernadero asociados a la gestión de residuos sólidos en Colombia, frente a un contexto nacional donde los rellenos sanitarios aportan una proporción significativa del metano antropogénico.
Los expertos y las mismas autoridades coinciden en que es necesario avanzar en estrategias que reduzcan la generación de residuos, mejoren la captura y aprovechen el biogás producido (por ejemplo, mediante plantas de energía) y replanteen el modelo de aseo urbano en la capital colombiana.
Desafíos persistentes en la gestión de residuos
Si bien Bogotá ha avanzado en campañas de reciclaje, aprovechamiento y economía circular, aún persisten desafíos significativos. Al relleno sanitario de Doña Juana llegan mensualmente unas 7.000 toneladas de residuos sólidos, una cifra que se ha intentado reducir con programas de reciclaje y aprovechamiento de residuos orgánicos, pero que todavía no han consolidado un patrón de reducción de la carga para el relleno.
La situación actual requiere de soluciones integrales que combinen la reducción en la fuente, el aprovechamiento energético del biogás y la transformación del modelo de gestión de residuos en la ciudad. La continuidad de Doña Juana como principal destino de los desechos bogotanos mantiene en alerta a las autoridades ambientales y a la comunidad científica, que buscan alternativas sostenibles para este problema de larga data.