La violencia volvió a empañar el fútbol colombiano. Tras la eliminación del Deportivo Cali a manos del Deportes Tolima en la Liga BetPlay I-2026, los más de 1.500 hinchas verdiblancos que asistieron al Estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué vivieron una tarde de terror al ser atacados por aficionados locales.
Los hechos
El partido, que terminó 1-1 con un equipo suplente del Tolima, significó la eliminación del Cali. Al finalizar, los hinchas visitantes permanecieron un tiempo en la tribuna sur, pero al salir del estadio se encontraron con un panorama desolador. En videos que circulan en redes sociales se observa cómo decenas de automóviles estacionados cerca del escenario deportivo aparecieron con rayones, vidrios rotos, espejos robados y otros daños, presuntamente causados por seguidores del Tolima.
Además, se registraron enfrentamientos directos. En una de las principales vías de Ibagué, un grupo de hinchas locales persiguió a un puñado de aficionados del Cali, lanzándoles piedras. Las imágenes muestran cómo los verdiblancos intentan resguardarse del 'río' de piedras, hasta que finalmente se enfrentan a sus agresores. Las rocas también pudieron afectar viviendas, vehículos y locales comerciales cercanos.
Reacciones y posibles consecuencias
Los incidentes generaron indignación en redes sociales. Usuarios cuestionaron la falta de seguridad y la repetición de actos violentos en el fútbol colombiano. Las autoridades del Tolima e Ibagué evalúan medidas como el cierre de fronteras para hinchas visitantes, como ya ha ocurrido en el pasado. Mientras tanto, los hinchas del Cali regresaron a la capital del Valle 'descompuestos' por lo vivido, según reportes.
Este episodio se suma a otros recientes, como el ataque con piedras al bus del América de Cali una semana antes. La violencia en el fútbol colombiano parece no tener fin, y las autoridades buscan soluciones para proteger la integridad de los aficionados.



