Una década de transformación en la FIFA bajo el liderazgo de Gianni Infantino
Cuando Gianni Infantino asumió la presidencia de la FIFA en 2016, se propuso un objetivo ambicioso: devolver al fútbol al centro de todas las decisiones del organismo rector. Diez años después, la organización se prepara para el evento más simbólico de su gestión: la Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá con un formato ampliado que refleja precisamente la visión expansiva que ha caracterizado su mandato.
La expansión económica y deportiva como sello distintivo
Uno de los pilares fundamentales de la gestión de Infantino ha sido el programa FIFA Forward, a través del cual la organización ha destinado más de 5 mil millones de dólares a las 211 asociaciones miembro desde 2016. Este modelo ha multiplicado significativamente la financiación al desarrollo en comparación con periodos anteriores, proporcionando recursos para:
- Gastos operativos de federaciones nacionales
- Construcción y mejora de infraestructura deportiva
- Creación de centros técnicos de alto rendimiento
- Organización de competiciones locales y regionales
- Apoyo logístico a selecciones con menos recursos
En paralelo, el Programa de Desarrollo de Talentos, liderado por el legendario Arsène Wenger, busca ampliar la detección y formación de futbolistas en regiones tradicionalmente subrepresentadas, con la meta de establecer 75 Academias de Talento de la FIFA para 2027.
El Mundial 2026: el gran escaparate del modelo Infantino
La Copa del Mundo de 2026 marcará un hito histórico como el primer torneo con 48 selecciones participantes, un cambio estructural que encapsula perfectamente la filosofía de Infantino: más equipos, más partidos, más mercados y una presencia verdaderamente global del fútbol.
Para la FIFA, este formato ampliado representa una oportunidad única para que países emergentes compitan en la máxima vitrina mundial, mientras simultáneamente impulsa el desarrollo futbolístico local. Desde una perspectiva comercial, el torneo norteamericano se perfila como el evento deportivo más grande en la historia del organismo, con proyecciones récord de audiencia y patrocinios.
Esta expansión no se limita al torneo principal. La FIFA ha reforzado significativamente:
- La frecuencia y alcance de torneos juveniles, incluyendo los Mundiales Sub-17
- La nueva Copa Mundial de Clubes con 32 equipos participantes
- Competiciones femeninas a todos los niveles
La revolución del fútbol femenino como prioridad estratégica
Uno de los logros más destacados de esta década ha sido la transformación del fútbol femenino, que pasó de ocupar un lugar secundario a convertirse en una prioridad estratégica central dentro de la estructura de la FIFA.
La Copa Mundial Femenina de 2023, primera con 32 selecciones, marcó un punto de inflexión histórico. La organización ya proyecta una nueva ampliación a 48 equipos a partir de 2031, acompañada de:
- Aumentos significativos en premios económicos para jugadoras
- Mejoras sustanciales en estándares de servicio y condiciones
- Expansión de programas de desarrollo en federaciones de todo el mundo
- Reformas normativas para proteger derechos de futbolistas
Modernización tecnológica y reconstrucción institucional
En el plano deportivo, la gestión de Infantino se caracteriza por la consolidación del VAR y la incorporación de tecnologías avanzadas como el sistema semiautomático para el fuera de juego. La FIFA reporta que cientos de competiciones en decenas de países han adoptado soluciones de videoarbitraje, incluyendo sistemas más accesibles para ligas con presupuestos limitados.
Esta modernización tecnológica se enmarca en un proceso más amplio de reconstrucción institucional tras el escándalo de corrupción conocido como FIFA-gate. La organización ha implementado reformas de gobernanza, controles financieros y medidas de transparencia que, según sus informes, le han permitido recuperar credibilidad ante patrocinadores y aliados internacionales.
Compromiso social y educativo más allá del terreno de juego
La FIFA bajo Infantino ha buscado posicionarse como un actor con mayor intervención social, desarrollando programas como Football for Schools y FIFA Arenas que vinculan el fútbol con educación, inclusión y acceso a infraestructura básica en comunidades desfavorecidas.
Además, la lucha contra el racismo y la discriminación se mantiene como uno de los ejes discursivos principales, con protocolos específicos para partidos y herramientas diseñadas para combatir abusos en redes sociales contra jugadores, entrenadores y árbitros.
Un balance con el Mundial 2026 como prueba definitiva
A diez años de su llegada, Gianni Infantino se enfrenta a su examen más importante: la Copa del Mundo 2026 en Norteamérica. Su gestión puede leerse como una década de expansión estructural sin precedentes, caracterizada por más torneos, más países participantes, más inversión y una organización que busca dejar atrás definitivamente la sombra de los escándalos pasados.
El torneo no solo será histórico por su formato ampliado a 48 selecciones; también servirá como la prueba definitiva del legado de una década de cambios profundos en la FIFA. El éxito o fracaso de este evento monumental determinará cómo será recordada esta era de transformación en el organismo rector del fútbol mundial.