Lionel Messi e Inter Miami reciben homenaje presidencial en Washington D.C.
En un evento sin precedentes en la historia del fútbol norteamericano, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves en la Casa Blanca al plantel completo del Inter Miami, campeón de la Major League Soccer 2025. La ceremonia, celebrada en el Salón Este de la residencia presidencial, tuvo como principal protagonista al astro argentino Lionel Messi, quien junto a sus compañeros fue objeto de reconocimiento por el histórico título conquistado.
Un encuentro marcado por el protocolo y las bromas
La recepción, aunque mantuvo un carácter protocolar, estuvo amenizada por las continuas bromas del mandatario estadounidense. Trump, flanqueado en el atril por el capitán Messi y el copropietario del club Jorge Mas, inició el acto con una anécdota familiar que generó risas entre los asistentes. "Mi hijo me preguntó si sabía quién vendría hoy. Le respondí que no, y él me dijo: '¡Messi!'", relató el presidente, quien reconoció que su hijo es un gran admirador tanto del argentino como de Cristiano Ronaldo.
Durante su discurso, Trump hizo un recuento detallado de la campaña que llevó a Las Garzas a conquistar su primer título de la MLS, destacando especialmente su participación en el Mundial de Clubes de la FIFA 2025. El mandatario incluso describió con precisión el gol de tiro libre que Messi anotó ante el Oporto portugués, preguntándose en voz alta si él sería capaz de emular esa hazaña.
Elogios históricos para el astro argentino
En uno de los momentos más significativos del evento, Trump comparó a Messi con el legendario Pelé, afirmando que, aunque vio jugar al brasileño, considera que el argentino "es mejor". Además, resaltó el logro de La Pulga de ser elegido Jugador Más Valioso durante dos temporadas consecutivas en la MLS, un récord sin precedentes en la liga norteamericana.
"Viniste y ganaste con toda la presión. Felicitaciones", expresó el presidente estadounidense ante un Messi visiblemente emocionado. El delantero, de 38 años, ha mantenido tradicionalmente distancia de actos con connotación política, lo que hizo especialmente significativa su presencia en este evento.
Reconocimiento a toda la plantilla
Trump no solo centró su atención en Messi, sino que extendió sus elogios a otros integrantes del equipo. Saludó personalmente al entrenador argentino Javier Mascherano, a quien calificó como "un tremendo entrenador", y a los jugadores Tadeo Allende y Rodrigo De Paul. También felicitó al delantero uruguayo Luis Suárez por ser "uno de los mejores goleadores de todos los tiempos".
En un momento de distensión, el mandatario bromeó junto al secretario de Estado Marco Rubio sobre la apariencia física de los jugadores, preguntando si en el Inter Miami había algún futbolista que no fuera atractivo. Esta observación humorística contrastó con la seriedad del contexto internacional, ya que el evento fue precedido por un parte sobre las operaciones militares en Irán.
Obsequios y significado del encuentro
Al término de la ceremonia, Jorge Mas y Lionel Messi entregaron a Trump una camiseta con el dorsal 47, correspondiente a su número presidencial, junto con una pelota conmemorativa autografiada. La visita del plantel, que incluyó un recorrido por el Despacho Oval, representó una escala especial antes del partido que Las Garzas disputarán este domingo ante DC United por la tercera fecha de la MLS.
Este homenaje marca un hito en la creciente importancia del fútbol en Estados Unidos, país que junto a México y Canadá albergará el Mundial 2026. La recepción en la Casa Blanca simboliza el reconocimiento institucional a un deporte que ha ganado popularidad exponencial en la última década, con figuras como Messi contribuyendo a su consolidación en el mercado norteamericano.



