Millonarios complicó su camino en la Copa Sudamericana tras empatar 0-0 con São Paulo en el estadio El Campín, en un partido que estaba obligado a ganar para meterse de lleno en la pelea por el liderato del grupo C. El cuadro embajador mostró momentos de superioridad, especialmente en el segundo tiempo, pero volvió a sufrir por su falta de eficacia en el área rival.
Desarrollo del partido
El equipo capitalino comenzó con intención, buscó asociarse en campo contrario y generó peligro, aunque sin claridad en la definición. São Paulo, que llegó como líder del grupo, también tuvo opciones en la primera parte y estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo que Millonarios salvó sobre la línea. El primer tiempo fue parejo, con pocas llegadas y demasiadas imprecisiones.
Segundo tiempo de dominio local
En la segunda mitad, Millonarios fue más insistente y encontró espacios para hacer daño. Leonardo Castro, Rodrigo Contreras, Carlos Darwin Quintero, Rodrigo Ureña y Julián Estiben Ángulo tuvieron oportunidades para romper el cero, pero entre malas decisiones, remates desviados y la respuesta del arquero Carlos Coronel, el gol nunca llegó. El empate terminó siendo un premio para São Paulo y un golpe para el local.
Complicaciones en la tabla
El resultado deja a Millonarios en una posición incómoda. En la primera fecha perdió 2-0 contra O’Higgins, después se recuperó con un triunfo 1-0 sobre Boston River y ahora dejó escapar dos puntos en casa frente a São Paulo. Con cuatro unidades de nueve posibles, el equipo embajador quedó tercero, por detrás del conjunto brasileño y del equipo chileno, y ya no depende solo de sumar: necesita ganar y esperar que los de arriba cedan puntos.
Preocupación por la falta de gol
La preocupación pasa por la falta de contundencia. Millonarios ha competido, pero le ha costado transformar sus buenos pasajes en resultados fuertes. Contra São Paulo tuvo el partido en sus manos y no lo ganó. En un grupo corto, ese tipo de empates pesan demasiado y pueden terminar marcando la diferencia entre pelear la clasificación o quedarse sin margen en las últimas jornadas.



