Incidente taurino deja al diestro Morante de la Puebla en estado grave
La tradicional Feria de Abril en Sevilla se vio abruptamente interrumpida este lunes por un acontecimiento que conmocionó al mundo taurino. Durante el décimo festejo de la temporada, celebrado en la emblemática Plaza de La Maestranza, el reconocido torero sevillano José Antonio Morante de la Puebla sufrió una grave cornada que alteró por completo el desarrollo de la corrida.
El momento del percance
El incidente ocurrió cuando Morante intentaba fijar con su capote al cuarto toro de la tarde, un ejemplar de la prestigiosa ganadería Hermanos García Jiménez. En un giro inesperado, el animal se abalanzó sobre el diestro, arrollándolo con fuerza y alcanzándolo con su pitón izquierdo en la zona glútea. La violencia del impacto fue tal que el torero quedó tendido boca abajo sobre el albero, mostrando evidentes gestos de dolor mientras se llevaba la mano a la zona afectada.
Las cuadrillas actuaron con notable rapidez y profesionalismo, evacuando inmediatamente a Morante del ruedo para trasladarlo a la enfermería de la plaza. La gravedad de la situación era palpable entre los asistentes, quienes presenciaron con preocupación cómo se desarrollaban los acontecimientos en una tarde que inicialmente prometía éxitos para el torero local.
Parte médico detalla la gravedad de las lesiones
El doctor Octavio Mulet, jefe de la enfermería taurina, emitió un parte médico que calificó la cornada como "muy grave". Según el informe clínico, la herida corresponde a una "herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros", que provocó daños significativos en la musculatura esfinteriana y una perforación de aproximadamente 1,5 centímetros en la cara posterior del recto.
El torero fue sometido a una compleja intervención quirúrgica que se prolongó durante más de dos horas. El procedimiento incluyó un exhaustivo lavado de la zona afectada, la reparación meticulosa de la pared rectal y del aparato esfinteriano, así como la colocación de un drenaje aspirativo en el espacio postanal y retrorectal para monitorear la evolución de la lesión.
Desarrollo posterior de la corrida
Antes del trágico incidente, Morante de la Puebla había demostrado su calidad taurina al cortar una oreja en el primer toro de la tarde, augurando una jornada de éxito para el sevillano. Sin embargo, su abrupta salida del ruedo obligó a reorganizar completamente el festejo, que continuó como un mano a mano entre Borja Jiménez -quien también obtuvo un trofeo- y Tomás Rufo, que no logró conectar con el público.
La plaza registró un lleno absoluto, manteniendo el tradicional cartel de "no hay billetes" que caracteriza a los eventos taurinos más esperados de la Feria de Abril. El ambiente festivo inicial se transformó en una mezcla de preocupación y solidaridad hacia el torero herido, recordando una vez más los riesgos inherentes a la profesión taurina.
Este incidente se suma a la lista de percances graves en el mundo del toreo, poniendo nuevamente en evidencia la peligrosidad extrema que enfrentan los diestros cada vez que se enfundan el traje de luces. La recuperación de Morante de la Puebla será seguida con atención por la afición taurina nacional e internacional.



