Eduardo Pimentel denuncia llamada amenazante tras criticar a Millonarios por incidente violento
El conflicto generado después del partido entre Boyacá Chicó y Millonarios FC en Tunja continúa escalando, con nuevas revelaciones que han conmocionado al fútbol colombiano. Eduardo Pimentel, máximo accionista del cuadro Ajedrezado y padre del jugador agredido Jacobo Pimentel, ha recibido una llamada telefónica amenazante luego de sus fuertes declaraciones contra el equipo de prensa del conjunto visitante.
Un mensaje explosivo y acusaciones de cobardía
En la noche del domingo, Pimentel publicó un contundente mensaje en sus redes sociales, dirigido específicamente a lo que calificó como un comunicado "leonino" emitido por la prensa de Millonarios. El dirigente no se mordió la lengua al expresar: "Tiene que ser uno muy miserable para publicar un comunicado así por los sucesos cobardes acontecidos ayer en Tunja por sus jugadores".
Según Pimentel, el incidente ocurrió en los corredores del Estadio La Independencia al finalizar el encuentro, cuando varios futbolistas protagonizaron una gresca en el túnel que conduce a los vestuarios. En medio del altercado, su hijo Jacobo Pimentel, jugador del conjunto boyacense, resultó golpeado.
La versión de los hechos y las contradicciones
En una entrevista exclusiva con Noticias Caracol, el directivo narró su perspectiva de los eventos: "Entrando al camerino, empezaron a gritar todo el mundo y era que estaban agrediendo los jugadores de Millonarios, en tumulto, a un jugador de Boyacá Chicó que no estaba jugando". Pimentel identificó a los presuntos agresores como Leonardo Castro y el arquero Novoa, acusándolos de no saber perder y recurrir a bravuconadas.
Sin embargo, desde Millonarios ofrecieron una versión completamente diferente a Noticias Caracol. Según fuentes del equipo bogotano, fue Jacobo Pimentel quien buscó a los jugadores Albiazules cuando se dirigían al camerino, intentando incluso agredirlos, y en medio del forcejeo se resbaló y golpeó contra una pared.
La llamada amenazante y el contexto de apuestas
Lo más grave ocurrió cuando Eduardo Pimentel reveló haber recibido una llamada telefónica intimidatoria, aparentemente relacionada con sus denuncias sobre posibles apuestas y la falta de valores en el fútbol colombiano. El dirigente conectó explícitamente este incidente con lo que considera una degradación moral en el deporte: "En este país de cafres con estos delincuentes que nos gobiernan, se han perdido valores de honestidad, profesionalismo, respeto y calidad humana".
Curiosamente, en los canales oficiales de Millonarios no aparece publicado ningún comunicado sobre el incidente, ni en redes sociales ni en su página web, lo que añade más misterio a esta controversia.
Repercusiones y preguntas sin respuesta
La situación plantea serias interrogantes sobre la seguridad de los dirigentes deportivos cuando denuncian irregularidades. Las acusaciones de Pimentel incluyen:
- Falta de profesionalismo por parte de algunos comunicadores deportivos
- Posibles conexiones con apuestas que distorsionan el juego limpio
- Una cultura de la violencia que se extiende más allá del terreno de juego
- La pérdida de valores fundamentales en el fútbol colombiano
Mientras las investigaciones avanzan, el caso expone las tensiones subyacentes en el fútbol profesional colombiano y los riesgos que enfrentan quienes se atreven a señalar lo que consideran prácticas cuestionables. La llamada amenazante a Pimentel representa un preocupante escalamiento en un conflicto que comenzó como una pelea entre jugadores y que ahora involucra acusaciones graves sobre la integridad del deporte.



