Escándalo en las altas esferas del fútbol colombiano por enfrentamiento entre directivos
El ambiente en la cúpula del fútbol profesional colombiano atraviesa por momentos de alta tensión, según revelaciones de fuentes internas y analistas del deporte. El conflicto se centra en una acalorada discusión protagonizada por el director de la Comisión Arbitral, Ímer Machado, y el gerente de la Dimayor, entidad que organiza los torneos profesionales.
Revelaciones que exponen la fractura interna
El exárbitro y actual analista José Borda hizo pública la información a través de sus redes sociales, detallando que Machado sostuvo una fuerte discusión telefónica con el gerente de la Dimayor. Según el relato, el presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, intervino con la intención de calmar los ánimos, pero la situación escaló rápidamente.
"Ímer Machado discutió fuertemente vía telefónica con el gerente de la Dimayor. Luego lo llamó el presidente Zuluaga para calmar las cosas; pero Machadito, con su arrogancia, les tiró el teléfono a los dos y les dijo que solo tiene un jefe y está en la Federación", afirmó Borda en su publicación, haciendo referencia al presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún.
Análisis que profundiza la crisis
El periodista deportivo Javier Hernández Bonnet, de Blu Radio, amplió la información confirmando que existen presiones internas para remover a Machado de su cargo. Según sus fuentes, directivos habrían solicitado al presidente Jesurún que relevara a Machado de la Comisión Arbitral, petición que hasta el momento no ha sido atendida.
"Lo que yo sé, porque me lo contaron directivos, es que al presidente de la Federación le pidieron relevar a Machado y él lo mantiene, pero que el Comité le pidió el cambio. Es un mandato del Comité que no ha cumplido el presidente", explicó Hernández Bonnet durante su programa radial.
Contexto político y futuro institucional
El analista también se refirió a la próxima Asamblea de la Federación Colombiana de Fútbol, señalando que Ramón Jesurún cuenta con apoyo suficiente para mantenerse en la presidencia. Sin embargo, existe un debate jurídico sobre si puede presentarse a la reelección, dado que su primer mandato comenzó como reemplazo de Luis Bedoya tras su renuncia.
Esta situación deja en evidencia las tensiones estructurales dentro del fútbol colombiano, donde diferentes estamentos mantienen disputas por el control y la influencia en la toma de decisiones. El arbitraje, siempre polémico en el país, se encuentra nuevamente en el centro de la controversia debido al estilo de gestión de Machado.
Patrón de comportamiento cuestionado
Las revelaciones sugieren que este no sería un incidente aislado, sino parte de un patrón de enfrentamientos que caracteriza la gestión de Ímer Machado. Según las fuentes consultadas, el director de la Comisión Arbitral mantendría una postura confrontacional con diversos actores del fútbol colombiano, generando fricciones constantes en el entorno directivo.
Este episodio pone en evidencia las fracturas internas que afectan la gobernanza del fútbol profesional en Colombia, en un momento donde la transparencia y la unidad institucional son demandadas por aficionados, clubes y medios de comunicación por igual.