Real Madrid y Benfica se enfrentan en un duelo cargado de tensión y polémica
Las noches europeas en el Santiago Bernabéu siempre tienen un sabor especial, pero este miércoles 25 de febrero promete ser una de las más intensas de la temporada. Con una ventaja mínima de 1-0, la sombra de una polémica racial que sacudió el partido de ida y el peso de la historia sobre sus espaldas, el Real Madrid y el Benfica se vuelven a encontrar con el billete a los octavos de final de la UEFA Champions League 2025-2026 en juego.
La polémica que marcó el partido de ida
El último encuentro entre ambos equipos, disputado el 17 de febrero en el Estadio da Luz de Lisboa, quedó marcado por un episodio que desplazó el foco del fútbol. Tras marcar el gol de la victoria al minuto 50, Vinícius Júnior denunció al jugador del Benfica Gianluca Prestianni por insultos racistas. La reacción del argentino, su cruce dialéctico con el brasileño y la activación del protocolo antirracismo del árbitro generaron un clima de tensión que culminó con la expulsión del técnico José Mourinho.
La UEFA abrió un expediente disciplinario y aplicó una sanción provisional de un partido a Prestianni bajo el artículo 14 del Reglamento Disciplinario por "comportamiento discriminatorio". Aunque el Benfica presentó recurso, la ausencia del jugador supone una merma deportiva importante para el equipo portugués y, al mismo tiempo, un alivio para el clima que se vivirá en el Bernabéu.
Una ventaja mínima pero con peso histórico
El 1-0 obtenido en Lisboa es una ventaja corta, pero el Real Madrid tiene estadísticas que respaldan su capacidad para gestionar estas situaciones. El conjunto blanco ha avanzado en 22 de sus últimas 23 eliminatorias de Champions League en las que ganó el partido de ida. Además, mantiene un impresionante registro en casa con seis victorias consecutivas en partidos oficiales en el Bernabéu y seis triunfos en sus últimos ocho encuentros de Champions League como local.
El historial también favorece al equipo madridista, que nunca ha perdido ante un club portugués en su estadio (11 duelos, 10 victorias). Sin embargo, el Benfica ya demostró que puede golpear al Madrid, como lo hizo con un contundente 4-2 en la última jornada de la fase de grupos.
El momento de cada equipo
El Real Madrid llega a este encuentro golpeado tras caer 2-1 ante Osasuna en LaLiga, resultado que le hizo perder el liderato ante el Barcelona. Después de dejar una de sus mejores imágenes del curso en Da Luz, el equipo blanco mostró sus debilidades en El Sadar.
Por su parte, el Benfica arriba al partido tras vencer 3-0 al AVS en la liga portuguesa, donde ocupa el tercer lugar. La derrota en la ida es su único tropiezo en los últimos siete partidos oficiales, aunque solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos fuera de casa en la fase principal de la Champions League.
Bajas importantes y protagonistas clave
El Real Madrid no podrá contar con Jude Bellingham, Éder Militão, Dani Ceballos ni Rodrygo. Dean Huijsen tampoco se recuperó de su dolencia muscular, aunque Antonio Rüdiger regresa para aportar jerarquía defensiva y Trent Alexander-Arnold vuelve al lateral derecho.
Se espera que el equipo mantenga el músculo en el centro del campo con Tchouaméni, Camavinga y Fede Valverde, mientras Arda Güler tendrá libertad creativa. En ataque, toda la responsabilidad recaerá en Vinícius Júnior y Kylian Mbappé.
Vinícius llega encendido con cinco goles en sus últimos cuatro partidos, mientras que Mbappé atraviesa un bajón inesperado condicionado por molestias de rodilla y acumula dos partidos sin marcar.
En el Benfica, Nicolás Otamendi liderará la defensa y Anatoliy Trubin será clave bajo los tres palos. El arquero ha promediado más de cuatro paradas por partido en sus tres últimas apariciones en la Champions. En ataque, Vangelis Pavlidis será la carta para intentar igualar la serie.
Un duelo con todo en juego
El Real Madrid quiere volver a imponer su fútbol y avanzar a los octavos de final, ronda en la que no falla desde la temporada 1996-97. Con la motivación de las noches de Champions y un ambiente especial en el Bernabéu, el primer paso hacia el reto de la decimosexta está avanzado.
Pero el Benfica está acostumbrado a estas instancias y buscará explotar las falencias de los blancos para dar el batacazo y meterse en la siguiente ronda. Todo está servido para una noche vibrante en Madrid con ventaja mínima, cuentas pendientes y un boleto a octavos que se definirá en 90 minutos de alta tensión europea.



