La última vez que el Real Madrid pasó en blanco más de una temporada consecutiva fue a comienzos del siglo XXI. Entonces, el Madrid de los Galácticos había dado paso a la Quinta de los Ferraris. La teoría de los Zidanes y Pavones había fracasado. Lleno de estrellas, preocupados por la pinta y exhibiendo sus Ferraris, el Madrid no celebró en 2003/04, 2004/05 y 2005/06. La consecuencia fue que el ideólogo del Madrid de los Galácticos se vio forzado a renunciar.
El regreso de Florentino Pérez
Florentino Pérez, sin embargo, volvió con nuevas ideas tres años después. Su segundo mandato lo sitúa en la misma mesa del inigualable Santiago Bernabéu. En esta segunda etapa, que abarca 17 temporadas contando la actual, los títulos domésticos han sido escasos. El Madrid ha logrado cinco Ligas y apenas tres Copas del Rey. Pero el Madrid se mide en Copas de Europa, un nombre que siempre será más elegante que el mercadeable Champions. De esas ha ganado seis. En las seis estuvo presente Luka Modric. En cinco, Toni Kroos. Adelante, por supuesto, uno de los más grandes goleadores de la historia: Cristiano Ronaldo.
La salida de las leyendas
Ronaldo se fue al finalizar la temporada 2018. Aunque tenía más fútbol de primer nivel, a Florentino nunca le terminó de llenar porque no fue él quien trajo al portugués al Madrid. Tras la salida del crack portugués, el Madrid todavía ganó dos Champions más. Toni Kroos se retiró del fútbol en 2024. Luka Modric, que jugaba más de lo anticipado, se fue a Italia en 2025 con casi 40 años. Mientras tanto, y quizá sorprendentemente, el Madrid logró reemplazar, parcialmente, los goles de Cristiano con los de Kylian Mbappé. En su primera temporada marcó 44 goles; en la actual suma 41 goles, más que partidos jugados (40). Pero son goles inútiles: el Madrid no gana.
El problema del medio campo
El problema del Madrid se hace evidente: no logró reemplazar el medio campo. Ante la restricción de caja por la renovación del estadio, Florentino optó por comprar a jóvenes que debían explotar en el Madrid: Arda Güler llegó con 18 años. Vinicius Jr., Rodrygo y recientemente Franco Mastantuono llegaron también jóvenes. El problema para cualquier entrenador del Madrid es que la madurez que tiene arriba, más allá de la volatilidad de Vinicius y la inconsistencia de Rodrygo, es que no han logrado reemplazar el medio campo. Quizá Güler explote, menos probable parece lo de Mastantuono, pero hoy el Madrid no cuenta con futbolistas diferenciales que manejen el ritmo del partido. Incluso, cuenta con futbolistas que en otra época no jugarían en el Madrid. Cómo olvidar el “control” de Álvaro Carreras, más propio de una liga como la colombiana, que dio origen al segundo gol del Bayern en el Bernabéu.
El futuro del club
Florentino tiene mucho trabajo, pero lo difícil es seguir buscando quién le maneje el centro del campo. Ayer y hoy es clave en el fútbol. Tres años sin títulos sería inconcebible para un club como el Real Madrid. La afición espera respuestas y soluciones rápidas para recuperar la gloria perdida.



