La cuenta regresiva para el Mundial 2026 se complica en México
La tensión crece en la Ciudad de México mientras avanza la cuenta regresiva hacia la Copa del Mundo 2026. La emblemática remodelación del Estadio Azteca, escenario histórico del fútbol mundial, enfrenta retrasos significativos que podrían afectar directamente su protagonismo en el torneo más importante del calendario internacional.
Advertencia oficial desde los documentos financieros
La alerta proviene del más reciente informe financiero de Grupo Ollamani, el consorcio responsable del inmueble, donde se reconoce abiertamente el riesgo de que la FIFA reconsidere la asignación de partidos de alta relevancia. El documento presentado ante la Bolsa Mexicana de Valores señala la posibilidad de una eventual reubicación o incluso descalificación de encuentros si las obras no cumplen a tiempo con los estándares exigidos por el ente rector del fútbol mundial.
Entre los compromisos más sensibles aparece el debut de la Selección Colombia en el Mundial 2026. La Tricolor, bajo el mando de Néstor Lorenzo, tiene programado su estreno ante Uzbekistán para el 17 de junio, un partido que hoy depende completamente de que el estadio esté habilitado conforme a los rigurosos requisitos establecidos por la FIFA.
Complicaciones financieras y operativas
El informe también advierte sobre costos adicionales no previstos y un mayor nivel de apalancamiento financiero, resultado directo de la magnitud y complejidad del proyecto de remodelación. Esta presión económica se suma al desafío crítico de cumplir con los plazos establecidos, un factor determinante para mantener la confianza de la FIFA de cara a la inauguración mundialista prevista para el 11 de junio.
Reconocimiento público de las dificultades
El propio Emilio Azcárraga Jean, presidente de Grupo Ollamani, reconoció públicamente las complicaciones durante una reciente visita de inspección al estadio. En sus declaraciones a la prensa, explicó que la remodelación se ha dividido estratégicamente en tres fases diferenciadas.
- La primera fase contempla la reapertura parcial a finales de marzo, con miras a un amistoso internacional entre México y Portugal.
- La segunda etapa se enfocaría en completar las adecuaciones mínimas indispensables para albergar el partido inaugural del Mundial.
- Una tercera fase, destinada a concluir todas las obras pendientes, quedaría programada para después de la conclusión del torneo mundialista.
"Hay muchas cosas que no se pueden hacer al mismo tiempo", admitió con franqueza Azcárraga durante su intervención, reconociendo las limitaciones operativas del proyecto.
Trabajos en curso contra el reloj
Mientras continúan avanzando trabajos críticos como la reubicación de vestidores, modernización integral de gradas, actualización de servicios, mejora de sistemas de iluminación y optimización de conectividad, el reloj sigue corriendo inexorablemente. El Azteca, símbolo histórico de los Mundiales que ha albergado partidos legendarios, enfrenta así uno de los mayores retos de su historia reciente: llegar a tiempo para no perder su lugar privilegiado en la Copa del Mundo 2026.
La situación genera especial preocupación considerando que, según admitió el propio consorcio responsable, el estadio no estará completamente terminado para el partido inaugural del torneo. Esta realidad plantea interrogantes fundamentales sobre la capacidad operativa del recinto para acoger encuentros de máxima exigencia técnica y logística.