Violencia ensombrece partido de Copa Sudamericana en Medellín
La noche del 4 de marzo de 2026 quedó marcada por la violencia en Medellín, luego de que Atlético Nacional cayera derrotado 3-1 ante Millonarios en el partido correspondiente a la fase previa de la Copa Sudamericana. El encuentro, que se desarrolló en el estadio Atanasio Girardot, terminó con graves incidentes que se extendieron desde las tribunas hasta las calles aledañas al escenario deportivo.
Disturbios y enfrentamientos con la policía
Un grupo numeroso de hinchas del equipo local protagonizó desmanes y enfrentamientos con la policía y el escuadrón antidisturbios a las afueras del estadio. Los hechos violentos empañaron completamente lo que fue el partido de fútbol, trasladando la tensión que se vivió en las tribunas hacia el espacio público.
Dentro del escenario deportivo, la situación fue igualmente preocupante. Varias personas experimentaron momentos de pánico durante lo que fue anunciado como una "cacería de infiltrados" - hinchas del equipo visitante que supuestamente se encontraban en sectores de la localía.
Agresiones documentadas en redes sociales
En redes sociales circularon videos que muestran cómo algunos individuos sacaban a golpes a varias personas por no portar prendas alusivas al club antioqueño. Las víctimas de estas agresiones tuvieron que ser escoltadas, protegidas y retiradas del lugar por la misma policía.
La violencia incluso alcanzó al fotógrafo oficial de Millonarios, quien fue agredido con objetos lanzados desde las tribunas. Este ataque lo obligó a abandonar el terreno de juego, impidiéndole cumplir con su trabajo profesional y generando indignación entre seguidores del fútbol profesional colombiano.
Reacciones y consecuencias del partido
La derrota del equipo paisa generó diversas reacciones. Los hinchas del verde han manifestado de todas las formas posibles su inconformismo con el rendimiento del equipo, exigiendo medidas drásticas tanto para jugadores como para el cuerpo técnico.
Uno de los momentos más comentados ocurrió después del partido, cuando el exfutbolista Faustino Asprilla participó en un programa de ESPN. Durante la transmisión, Asprilla mostró su evidente molestia por la derrota, al punto que sus compañeros de panel tuvieron que calmarlo antes de salir del aire por un momento, especialmente durante un intercambio con Antonio Casale, conocido hincha de Millonarios.
Este incidente se suma a la creciente preocupación por la violencia constante en los estadios colombianos y la persecución absurda a fanáticos rivales dentro de los escenarios deportivos del país. Las autoridades enfrentan el desafío de garantizar la seguridad tanto dentro como fuera de los recintos futbolísticos.
