Roma, 11 jun (EFE).- El presidente del Lazio, Claudio Lotito, se dirigió este jueves a la afición mediante una carta, en medio del creciente malestar por su gestión, en la que defendió su trabajo al frente del club, reconoció errores y llamó a abrir una nueva etapa de "diálogo, escucha y respeto mutuo" con los 'laziale'.
"Escribo a quienes están distantes, decepcionados o amargados. No lo hago para alimentar polémicas. No lo hago para pedir indulgencia. No lo hago para decir que todo va bien, porque no sería verdad ni respetaría su inteligencia. Lo hago porque siento el deber de ordenar algunos hechos", manifestó en un extenso texto dirigido al diario Il Messagero, el más importante de Roma.
"Ha llegado el momento de intentar abrir una nueva etapa: una etapa de diálogo, escucha y respeto mutuo. La crítica es legítima. La protesta forma parte de la historia del fútbol y de la libertad de los aficionados. Pero el debate debe mantenerse dentro de un marco de respeto, verdad y responsabilidad", escribió.
La carta llega apenas unos días después de que los ultras anunciaran que no renovarán sus abonos para la próxima temporada y que dejarán vacías sus localidades en los partidos como local en protesta por su gestión. Según denunciaron, Lotito utiliza el club para fines políticos y personales en alusión a su condición de senador.
El dirigente reconoció que cometió errores: "No rehúyo esa responsabilidad. Pero pido que el juicio tenga en cuenta el cuadro completo, y no solo la parte más emocional o más conveniente del relato". Y defendió los más de veinte años al frente de la entidad, así como reivindicó un modelo basado en la sostenibilidad económica frente a los riesgos financieros que, según él, caracterizan al fútbol moderno.
"El club debe escuchar más y mejor. Eso es cierto. Pero también el debate debe abandonar la lógica de la sospecha permanente", afirmó el propietario, quien insistió en que el proyecto "no puede convertirse en una guerra entre vencedores y vencidos, entre el club y la afición, entre la razón institucional y la pasión popular".
Lotito subrayó que "defender al Lazio hoy no significa negar los problemas", sino reafirmar un principio básico, que no es otro que el club debe seguir siendo "dueño de su propio destino". "El fútbol ya no puede pensar en sobrevivir únicamente dentro de esquemas tradicionales. Debe estar atento, comprender hacia dónde se dirige el mercado, proteger el valor del producto y exigir que ese valor se distribuya con criterios capaces de proteger a todo el sistema y no solo a unos pocos actores dominantes", defendió.
El propietario romano repasó además varios proyectos estratégicos, entre ellos el desarrollo del estadio Flaminio, incluido en el marco de las infraestructuras vinculadas a la Eurocopa de 2032 y que será la nueva casa del club, y el crecimiento internacional de la marca Lazio a través de nuevas iniciativas comerciales y audiovisuales.
"Con respeto hacia todos ustedes, hacia su pasión y hacia la historia que representan, creo que ha llegado el momento de abrir una nueva etapa: más diálogo, más escucha y más responsabilidad compartida. Sin instrumentalizaciones. Sin ajustes de cuentas. Sin dividir al Lazio entre buenos y malos", concluyó.



