El partido entre el Paris Saint-Germain y el Bayern Múnich por la Champions League estuvo marcado por una jugada polémica que encendió los ánimos. En el área del PSG, el jugador Joao Neves tocó el balón con la mano, acción que los jugadores del Bayern reclamaron como penalti. Sin embargo, el árbitro decidió no sancionar la jugada, generando controversia entre los aficionados y el equipo alemán.
La jugada ocurrió en el segundo tiempo, cuando el marcador aún estaba igualado. Un centro al área del PSG fue desviado por un defensor y el balón impactó en el brazo de Neves, que estaba en posición natural. Los jugadores del Bayern rodearon al árbitro pidiendo la pena máxima, pero el colegiado consideró que no hubo intencionalidad ni movimiento antinatural del brazo.
Las repeticiones televisivas mostraron que el brazo de Neves estaba pegado al cuerpo, lo que podría justificar la decisión arbitral según las reglas actuales. No obstante, la polémica se mantiene, ya que algunos analistas consideran que el contacto fue suficiente para sancionar penalti. El Bayern Múnich terminó perdiendo el partido, lo que avivó aún más el debate.
Esta no es la primera vez que una jugada de mano genera controversia en la Champions League. La interpretación de la regla sigue siendo un punto de discusión entre jugadores, entrenadores y aficionados. El PSG, por su parte, evitó pronunciarse oficialmente sobre la jugada, mientras que el Bayern expresó su descontento en redes sociales.



