El ministro belga de Defensa, Theo Francken, ha generado una fuerte polémica política y mediática tras ironizar sobre la ola de calor que afecta a Bélgica. En un mensaje publicado en sus redes sociales el pasado viernes, cuando las temperaturas comenzaban a subir, Francken escribió: “Dos días que hace calor y parece que vamos a morir todos otra vez. Tío, tío, ¿estos periodistas dónde los encuentran?”.
Recomendaciones controvertidas
En el mismo mensaje, el dirigente nacionalista flamenco recomendó disfrutar del buen tiempo y afirmó que enviaría “fotos más tarde de la piscina, una (cerveza) Stella fresca y barbacoa”. Estas declaraciones se producen en una semana en la que Bélgica espera temperaturas récord, lo que ha provocado la cancelación de servicios de tren y autobús, la suspensión de clases en algunos centros educativos y el cierre de monumentos como el Atomium.
Críticas desde diversos sectores
Las palabras de Francken han sido duramente criticadas por políticos, editoriales de prensa y columnistas belgas. Se le reprocha que presente la ola de calor como una exageración mediática y que ignore la situación de las personas más vulnerables, los trabajadores al aire libre o quienes no disponen de aire acondicionado, jardín o piscina para protegerse de las altas temperaturas.
El filósofo Seppe De Meulder, autor de una tribuna en De Wereld Morgen, escribió: “No, Theo Francken, no todo el mundo tiene un trabajo de oficina, aire acondicionado y una piscina privada”. Por su parte, el político liberal francófono Michel Henrion acusó al ministro de caer en el “populismo climatoescéptico”.
Comparaciones con Trump
La radiotelevisión pública RTBF se preguntó si las palabras del ministro suponen una forma de populismo, mientras que ‘Le Soir Mag’ escribió en un editorial que Francken se situaba “en la misma línea que el líder estadounidense climatoescéptico”, en referencia a Donald Trump, político por el que el nacionalista flamenco mostró simpatías en el pasado.
Impacto de la ola de calor
Bélgica continúa sufriendo este miércoles las consecuencias de la ola de calor, que ha obligado a tomar medidas como la cancelación de servicios ferroviarios y de autobús, la suspensión de clases en varios centros educativos y el cierre de atracciones turísticas. Las autoridades sanitarias y meteorológicas han multiplicado los avisos por el calor extremo, mientras el país se prepara para temperaturas récord.



