El Mundial no solo se juega en la cancha, también puede analizarse desde la economía. Por ende, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) simuló un torneo alternativo basado en variables macroeconómicas para responder una pregunta distinta a la habitual: si el Mundial se definiera por el desempeño económico de los países clasificados, ¿quién sería el campeón?
Noruega, el campeón económico
De acuerdo con el ejercicio, Noruega levantaría la copa. El país europeo superaría a Croacia en la final gracias a una combinación de crecimiento sostenido del ingreso por habitante, baja inflación, menor desempleo y una sólida posición fiscal.
Para elaborar el ranking, Anif tuvo en cuenta el promedio entre 2023 y 2025 del crecimiento real del PIB per cápita, la inflación, el balance fiscal y la tasa de desempleo de las 48 selecciones clasificadas.
Sorpresas en la simulación
La simulación también dejó algunas sorpresas. Economías como las de Cabo Verde, Paraguay y Croacia lograron avanzar a las fases definitivas del torneo, mientras que Colombia no llegó a las instancias finales, reflejando los retos que todavía enfrenta el país en algunos de sus indicadores macroeconómicos.
El Mundial más grande de la historia
Más allá del ejercicio, el informe destaca que el Mundial de 2026 será el más grande de la historia. Según las proyecciones de Anif, la Fifa obtendría cerca de US$8.900 millones durante 2026 por concepto de derechos de televisión, venta de entradas y acuerdos comerciales. Además, distribuirá una bolsa récord de US$727 millones entre las selecciones participantes, consolidando al torneo como uno de los eventos deportivos más rentables del mundo.
Desigualdades en el fútbol mundial
El análisis también muestra que las desigualdades siguen presentes dentro del fútbol mundial. Al medir el valor de mercado de las plantillas de las 48 selecciones clasificadas, Anif encontró un coeficiente de Gini de 0,53, una cifra similar a la registrada en el Mundial de Qatar 2022, lo que evidencia que persisten diferencias importantes entre las potencias futbolísticas y los equipos de menor valoración.
Las brechas también se observan entre los aficionados. Mientras que en Escocia una entrada económica representa apenas 0,2 salarios mínimos, en Colombia el costo equivale a cerca de 1,1 salarios mínimos. En países como Ghana, incluso supera un año completo de trabajo, según el estudio.
Impacto económico para Colombia
Para Colombia, el Mundial también tendría efectos económicos positivos. Anif estima que se generarían cerca de 91.000 viajes adicionales hacia los países anfitriones y que sectores como turismo, tecnología, alimentos y bebidas se beneficiarían del torneo.
La entidad recordó que durante la participación de la selección en Rusia 2018 las ventas de cerveza aumentaron 37%, las de licores 20% y los ingresos de bares y restaurantes crecieron cerca de 40%, reflejando cómo el fútbol también puede convertirse en un motor para la actividad económica.



