El rosa intenso se ha convertido en el color predominante en los guayos de los jugadores del Mundial 2026, que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México. Este tono, conocido como Electric Fuchsia, ha generado gran atención en las canchas y fuera de ellas. Lejos de ser una simple decisión estética, responde a una estrategia de mercadeo cuidadosamente planificada por las grandes marcas deportivas.
El origen de los guayos rosados
En 2008, Nike lanzó los primeros guayos rosados con un stock limitado y el mensaje: “si los usas, más vale que seas rápido”. El delantero Nicklas Bendtner los estrenó en la Champions League y, tan solo tres minutos después, anotó el gol que le dio la clasificación al Arsenal. La prensa tituló: ‘They pink it’s all over’. Este antecedente marcó el inicio de una tendencia que hoy explota en el Mundial 2026.
Durante el torneo, varias estrellas han lucido guayos rosados. Kylian Mbappé firmó un doblete ante Senegal en su debut mundialista con este calzado. Cristiano Ronaldo, Vinícius Júnior y Lamine Yamal también se han sumado a la tendencia.
Impacto en las búsquedas y pronósticos de color
Según JD Sports, minorista omnicanal de moda y deporte, tras el primer gol de Lamine Yamal en el Mundial 2026, marcado a los diez minutos contra Arabia Saudita, las búsquedas en Google de “botas rosas” en España aumentaron un 447 %.
La elección del tono no fue casual. WGSN, empresa líder en pronósticos de tendencias, predijo hace dos años, junto a Coloro, que el Electric Fuchsia sería uno de los colores clave para 2026. “Algo importante a destacar es que nosotros no solamente decimos: ‘Ay, este es el color del año’, sino que hacemos un rastreo constante de nuestra proyección y cómo eso termina por aplicarse y qué tan certero es nuestro pronóstico”, explicó María Pascual, especialista en tendencias de WGSN.
Más allá de Barbie: el contexto social y político
Aunque algunos asocian el color con la película de Barbie, los datos muestran una evolución distinta. De 2020 a 2023, el rosa barbie creció, pero luego decayó para dar paso a rosas más pastel o neutros. Sin embargo, en 2025 se observó un nuevo ascenso de los rosas eléctricos en pasarelas. WGSN señala que el Electric Fuchsia “es un neón vívido con una calidad cinética y digital que se sienta entre el rosa y el púrpura, con corazón en actitudes progresivas y provocativas. Impulsado por la ira y la frustración ante las disparidades sociales, el fucsia eléctrico tiene un efecto estimulante e intoxicante, alimentando una sensación de escapismo”.
Pascual añade que el tono está atravesado por un lugar político y social importante, lo que llaman “resistencia rebelde”, uno de los motores clave para el pronóstico de colores de 2026. Esta resistencia se refleja en creadores de contenido que crean espacios virtuales propios para depender menos de las redes sociales, así como en marcas que vuelven a publicar fanzines o catálogos físicos.
El color como decisión de negocio
Tatiana Moreno, asesora de imagen, comenta: “Este tono del color viene a romper, después de que venimos de tantos blancos, beige, clean looks, etcétera, la gente está necesitando color”. Además, el fucsia eléctrico se alinea con causas sociales y la conversación desde un lugar provocativo. “Otro impulsor relevante es el crecimiento de la IA y el arte con inteligencia, en conjunto con la penetración de la IA en diferentes lugares, donde también se han generado espacios de cocreación con las personas y hemos llegado a hablar de ‘paisajes oníricos’”, dijo Pascual.
Adidas, Nike y Puma lanzaron versiones de guayos en rosa. Según Melt Agencia, “el fucsia es el color con mayor contraste contra el verde del césped. Funciona en 4K, bajo iluminación artificial y en el formato vertical de TikTok e Instagram. Cuando una marca líder lo elige por visibilidad, sus competidoras enfrentan una decisión incómoda: seguirla o volverse invisibles en pantalla”. El color no es un detalle estético, sino una decisión de negocio. “Las marcas que dominaron la conversación visual del Mundial 2026 tomaron esa decisión con dos años de anticipación, respaldadas por datos de consumo y análisis de medios”, agregó la agencia.
Emoción y masculinidad en el deporte
Más que una tendencia, es mercadeo. Los colores vibrantes sintonizan con la energía del Mundial: vitalidad y emociones. Moreno detalla: “La gente se conecta con esas vibraciones que generan más emoción y un color como este rosado, que es más fucsia, va en esa línea. También creo que habla mucho de permitir emociones en un contexto tradicionalmente masculino, como lo es el Mundial, donde a los hombres sí les permiten sentir, si tú ves un futbolista llorando, si tú ves una persona emotiva, un hombre expresando sus emociones, sea de tristeza, de alegría, de rabia, en un contexto deportivo, nadie lo critica”.
El rosa intenso en los guayos durante los 90 minutos de cada partido es el resultado de una decisión muy bien pensada, rigurosa e inteligente de mercadeo.



