El Banco de la República probablemente mantendrá la tasa de interés de referencia en 9.5% durante su reunión de junio de 2026, según la mayoría de analistas encuestados. La decisión responde a la persistencia de la inflación básica por encima de la meta del 3% y a la incertidumbre fiscal que enfrenta el país.
Contexto macroeconómico
La inflación anual en Colombia se ubicó en 5.2% en mayo de 2026, aún lejos del rango meta del banco central (2%-4%). La inflación básica, que excluye alimentos y energía, se situó en 4.8%, mostrando rigidez a la baja. El crecimiento del PIB para 2026 se estima en 2.3%, según el Fondo Monetario Internacional, lo que limita el espacio para recortes agresivos.
El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, declaró: "Estamos comprometidos con la sostenibilidad fiscal, pero la prioridad es controlar la inflación". El déficit fiscal proyectado para 2026 es de 4.1% del PIB, lo que ha generado presión sobre la tasa de cambio y las expectativas de inflación.
Expectativas del mercado
Una encuesta de Fedesarrollo reveló que el 75% de los analistas espera que el Banco mantenga la tasa en 9.5% en junio. Solo un 20% anticipa un recorte de 25 puntos básicos, mientras que un 5% prevé un aumento. La decisión se anunciará el 30 de junio de 2026.
"La incertidumbre fiscal y la inflación persistente obligan al Banco a ser cauteloso", afirmó Carolina Soto, gerente de investigaciones económicas de Corficolombiana. "Un recorte prematuro podría desanclar las expectativas inflacionarias".
Impacto en la economía
La tasa de interés de referencia en 9.5% implica que las tasas de crédito de consumo se mantendrían elevadas, alrededor del 18% anual. Esto desincentiva el consumo y la inversión privada, pero ayuda a contener la demanda agregada. El sector constructor, sensible a las tasas, ha mostrado una contracción del 2.1% interanual en el primer trimestre de 2026.
Por otro lado, la tasa de cambio se ha estabilizado en torno a los 4,200 pesos por dólar, lo que alivia las presiones inflacionarias importadas. La decisión del Banco de la República será clave para mantener la credibilidad de la política monetaria.



