Accidente escalofriante en competencia olímpica de patinaje
La patinadora de velocidad polaca Kamila Sellier sufrió un accidente impactante durante los cuartos de final de los 1.500 metros en pista corta (short-track) en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. El incidente ocurrió cuando la deportista cayó durante la competencia y la lámina del patín de otra participante le alcanzó muy cerca del ojo izquierdo, causando una herida facial de consideración.
Momento crítico en curva del trazado
El accidente se produjo en una de las curvas del circuito, punto tradicionalmente peligroso en el short-track debido a la alta velocidad y la cercanía extrema entre las competidoras. En esta disciplina, varias atletas comparten la pista simultáneamente, disputando posiciones con intensidad máxima, donde cualquier contacto mínimo puede desencadenar caídas en cadena.
Las imágenes del momento capturaron la dureza del impacto, generando inmediata preocupación entre espectadores y personal técnico presente. Los jueces interrumpieron automáticamente la carrera para permitir la atención médica urgente, mientras el equipo sanitario ingresó rápidamente a la pista para asistir a la patinadora polaca, quien permanecía tendida sobre el hielo siendo evaluada.
Evacuación y atención médica inmediata
Posteriormente al primer auxilio, Kamila Sellier fue evacuada en camilla para recibir una valoración médica más completa en instalaciones especializadas. La ubicación de la herida, próxima al ojo izquierdo, representa una zona particularmente delicada considerando las características del equipamiento utilizado en patinaje de velocidad.
Los patines de esta disciplina cuentan con cuchillas largas y extremadamente afiladas, diseñadas específicamente para maximizar el deslizamiento sobre superficies heladas, lo que incrementa significativamente el riesgo en situaciones de contacto accidental entre competidoras.
Descalificación y reanudación de competencia
Tras revisar detalladamente el incidente, los jueces determinaron la descalificación de la estadounidense Kristen Santos-Griswold, al considerarla responsable de la caída que originó el accidente. Según el reglamento oficial del short-track, cuando una competidora provoca obstrucción o contacto indebido que afecta el desarrollo normal de la prueba, puede ser sancionada con eliminación inmediata.
Una vez que Sellier fue retirada de la pista y la situación quedó bajo control, la competencia se reanudó para completar la serie de cuartos de final correspondiente. Este episodio evidenció nuevamente la exigencia extrema y el nivel de riesgo inherente al patinaje de velocidad en pista corta, disciplina que combina técnica depurada, estrategia compleja y un componente físico intenso en espacios reducidos.
Gravedad de lesión aún por determinar
Hasta el momento de la evacuación, no se habían proporcionado detalles oficiales sobre la gravedad exacta de la lesión ni sobre el tiempo estimado de recuperación de la deportista polaca. La prioridad absoluta fue su atención médica inmediata, en medio de la preocupación generalizada que generó el accidente entre la comunidad deportiva internacional.
El suceso marcó uno de los momentos más delicados de la jornada olímpica en Milán-Cortina, recordando la intensidad competitiva y los riesgos propios de una disciplina donde fracciones de segundo y movimientos milimétricos pueden definir no solamente resultados deportivos, sino también la seguridad integral de las atletas participantes.