El agro colombiano enfrenta desaceleración en 2026 tras fuerte crecimiento previo
Agro colombiano se desacelera en 2026 por mal clima

El sector agropecuario colombiano enfrenta un panorama complejo para 2026

Para el inicio del año 2026, las noticias más alentadoras no provienen del sector agrícola. A pesar de que este rubro se había destacado por su notable crecimiento y desempeño en años anteriores, durante el año pasado disminuyó considerablemente su ritmo de expansión. Y existe una alta probabilidad de que esta desaceleración se acentúe aún más en los próximos meses, debido a los múltiples retos que el sector ha tenido que enfrentar, especialmente por cuenta de las adversas condiciones climáticas. Este es el panorama actual que preocupa a los productores y analistas económicos.

Un crecimiento que no logró sostenerse

Lo primero que debemos tener en cuenta es que la cartera agropecuaria venía de un muy buen desempeño en el año 2024, registrando un crecimiento impresionante del 6,13%. Sin embargo, este impulso positivo no se logró mantener durante el transcurso del año 2025. Recientemente se dieron a conocer los resultados oficiales del Producto Interno Bruto (PIB) correspondientes a 2025 y, aunque los datos finales aún están en proceso de consolidación, las cifras preliminares indican una clara ralentización en el sector.

Las principales causas de esta desaceleración están directamente relacionadas con los fenómenos meteorológicos extremos que han afectado a diversas regiones del país. Las lluvias intensas, las sequías prolongadas y otros eventos climáticos inusuales han generado pérdidas significativas en los cultivos, afectando la producción y, por ende, los ingresos de miles de agricultores. Esta situación no solo impacta la economía local, sino que también tiene repercusiones en la seguridad alimentaria y en la estabilidad de los precios de los productos básicos.

Retos y perspectivas para el futuro

Frente a este escenario, los expertos señalan que es fundamental implementar estrategias de adaptación y mitigación para hacer frente a los desafíos climáticos. Algunas de las medidas que se sugieren incluyen:

  • Inversión en infraestructura de riego y drenaje para optimizar el uso del agua.
  • Promoción de prácticas agrícolas sostenibles y resilientes.
  • Fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana para prevenir daños por fenómenos naturales.
  • Apoyo financiero y técnico a los pequeños y medianos productores.

Además, es crucial que el gobierno y las entidades competentes trabajen de la mano con los agricultores para diseñar políticas públicas que fomenten la recuperación y el crecimiento sostenible del sector. La innovación tecnológica y la diversificación de cultivos también se presentan como alternativas viables para reducir la vulnerabilidad ante los cambios climáticos.

En conclusión, el agro colombiano se encuentra en un momento crítico, donde la colaboración entre todos los actores involucrados será determinante para superar los obstáculos y retomar la senda del crecimiento. Los próximos meses serán clave para evaluar el impacto de las medidas implementadas y para definir el rumbo que tomará este importante sector de la economía nacional.