Europa verifica sistemas de trazabilidad para importar café y cacao colombianos libres de deforestación
Santander recibió a delegaciones de seis países europeos que inspeccionaron los avances en sistemas de trazabilidad y producción sostenible de café y cacao, en el marco de una agenda estratégica para cumplir con las crecientes exigencias regulatorias del mercado europeo sobre cadenas libres de deforestación.
Visita internacional para verificar compromisos ambientales
La visita, organizada bajo el intercambio internacional 'Cultivando Confianza: Colombia y Europa por Cadenas Responsables', contó con la participación del Ministerio de Comercio, ProColombia, la Cooperación Alemana GIZ y Confecámaras. Los representantes de Rumania, Francia, Bélgica, España, Alemania y Eslovaquia recorrieron fincas cafeteras y cacaoteras donde evidenciaron avances en buenas prácticas agrícolas y esquemas de verificación.
"Con esta iniciativa, el Ministerio reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible y posiciona a Colombia como un proveedor confiable de café y cacao que cumplen con altos estándares internacionales", afirmó la ministra de Comercio, Diana Morales.
Nuevas regulaciones europeas que transforman el mercado
A partir del 30 de diciembre de 2026, toda empresa europea que comercialice café en el mercado comunitario deberá acreditar, mediante evidencia verificable, que el producto no proviene de áreas deforestadas con posterioridad al 31 de diciembre de 2020. Esta normativa convierte la comprensión de los requisitos regulatorios en una prioridad operativa tanto para exportadores latinoamericanos como para importadores europeos.
América Latina aporta más del 55% del café que se consume en Europa, con países como Brasil, Colombia, Honduras, Perú y Guatemala como actores clave en esta cadena de suministro. Sin embargo, el cumplimiento del reglamento plantea retos concretos para los exportadores de la región:
- Mapeo de fincas a escala: En Colombia, el registro cafetero supera las 540.000 fincas, mientras que en Perú el café representa el 12% de las exportaciones hacia la Unión Europea. Obtener la geolocalización precisa de miles de parcelas exige planificación, inversión tecnológica y tiempo considerable.
- Capacitación de productores: Los pequeños caficultores deben comprender qué información se les solicita, por qué es necesaria y cómo deben reportarla. Sin procesos de formación claros, aumenta el riesgo de exclusión de la cadena de suministro europea.
- Coordinación con importadores: Aunque la obligación de presentar la debida diligencia recae en el operador europeo, este depende por completo de la información suministrada por el exportador. Una comunicación fluida y estructurada entre ambas partes es indispensable para mantener el acceso al mercado.
- Documentación legal del país de origen: Además de demostrar la ausencia de deforestación, la normativa exige acreditar el cumplimiento de la legislación nacional aplicable en el país productor, incluyendo derechos sobre el uso de la tierra, normas ambientales, derechos laborales y obligaciones fiscales.
Mesas de trabajo para identificar oportunidades de mejora
La agenda incluyó mesas de trabajo con productores para identificar oportunidades de mejora frente a los estándares internacionales. En un encuentro técnico previo a la visita, representantes del sector público, gremios y expertos internacionales analizaron los avances del país frente a normativas de debida diligencia ambiental y de derechos humanos.
Esta respuesta se enmarca en las exigencias del Reglamento Europeo de Deforestación que entró en vigor recientemente, estableciendo nuevos parámetros para el comercio internacional de productos agrícolas provenientes de regiones con vulnerabilidad ambiental.



