El presidente Gustavo Petro ha sido claro en que la apuesta de su Gobierno es dar un paso radical en la descarbonización de la economía, proceso que implica quitarle peso a las industrias extractivas. Sin embargo, las cifras de exportaciones del primer trimestre del año muestran una realidad mixta.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las ventas externas de Colombia crecieron un 15,5% en el primer trimestre de 2024, en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento se dio a pesar de la revaluación del peso frente al dólar, que suele ser una desventaja para los exportadores colombianos.
Desempeño por sectores
Por sectores, el agro, alimentos y bebidas creció un 8,1%, mientras que combustibles y productos de las industrias extractivas también registraron un aumento significativo. No obstante, el peso de los combustibles fósiles en la canasta exportadora sigue siendo alto, lo que contrasta con los planes de descarbonización del Gobierno.
El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Germán Umaña, destacó que el crecimiento de las exportaciones no agropecuarias fue del 12,3%, impulsado por sectores como el químico, metalmecánico y textil. Sin embargo, el petróleo y el carbón siguen representando más del 50% de las ventas externas totales.
Factores que impulsaron el crecimiento
Entre los factores que explican este repunte exportador se encuentran la diversificación de mercados, con un aumento de las ventas hacia Estados Unidos, la Unión Europea y países de la Alianza del Pacífico. Además, el buen comportamiento de la producción agrícola, especialmente de café, flores y banano, contribuyó al resultado positivo.
No obstante, expertos advierten que la revaluación del peso podría afectar la competitividad de los productos colombianos en el mediano plazo. El dólar ha caído cerca de un 15% en lo que va del año, lo que encarece los productos locales en el exterior.
En conclusión, aunque las exportaciones muestran un crecimiento sólido, el reto de la descarbonización sigue pendiente. El Gobierno deberá impulsar más sectores no extractivos para lograr una verdadera transformación de la economía colombiana.



