Minagricultura diseña hoja de ruta para mitigar efectos del frente frío en el Caribe colombiano
Hoja de ruta del Minagricultura frente a emergencia climática en Caribe

Minagricultura activa plan integral frente a emergencia climática en región Caribe

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural anunció significativos avances en la construcción de una hoja de ruta sectorial diseñada específicamente para mitigar los efectos devastadores del frente frío que actualmente impacta con fuerza inusitada la región Caribe colombiana, con especial énfasis en los departamentos de Córdoba y Sucre.

Fenómeno climático de características atípicas

La cartera agropecuaria advirtió que este fenómeno climático se caracteriza por su imprevisibilidad y alta variabilidad, condiciones que apenas comienzan a revelar su verdadero alcance destructivo. Las proyecciones oficiales anticipan más precipitaciones en los próximos días, lo que agravaría la ya crítica situación en territorios donde se han registrado inundaciones extensivas y fallos estructurales en infraestructura rural esencial.

Estrategia inicial de intervención inmediata

Como componente fundamental de la respuesta inicial, el Ministerio priorizará tres acciones concretas:

  • Movilización y reubicación estratégica de animales en zonas de alto riesgo
  • Suministro urgente de alimento para especies pecuarias afectadas
  • Compra directa de productos frescos destinados al consumo humano en comunidades damnificadas

Paralelamente, se contempla la adopción de medidas administrativas, reglamentarias y legales —tanto ordinarias como extraordinarias— orientadas a facilitar la recuperación de suelos con vocación agropecuaria, implementar alivios financieros sustanciales y preparar nuevos ciclos productivos una vez se logre el drenaje efectivo de las zonas inundadas.

Articulación institucional y mecanismos de apoyo

La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, explicó que estas líneas de acción se articulan orgánicamente con mecanismos de atención humanitaria tradicionales, complementándose con instrumentos innovadores enfocados en la reactivación productiva y económica a mediano plazo. La estrategia busca beneficiar primordialmente a territorios con mayor dependencia del sector agropecuario, fortaleciendo la coordinación entre autoridades nacionales y locales para garantizar intervenciones inmediatas y reducir riesgos futuros.

Carvajalino destacó que, para apoyar integralmente a pequeños, medianos y grandes productores afectados, Finagro ya emitió instrucciones específicas para proceder con la refinanciación de cartera, amparándose en las facultades establecidas por la Ley 1523 de 2012. Confirmó además que el Banco Agrario mantiene presencia operativa en los territorios impactados, mientras se espera la participación activa del resto del sistema financiero que otorga créditos de fomento agropecuario.

Dos líneas complementarias de recuperación

El Ministerio analiza actualmente dos vías complementarias dentro del marco de recuperación:

  1. Alivios financieros integrales: contempla reestructuración de deudas, compra de cartera y recomposición crediticia para pequeños y medianos productores. En los departamentos afectados existe una cartera cercana a 1,2 billones de pesos correspondiente exclusivamente a pequeños productores de bajos ingresos, representando un desafío de proporciones considerables.
  2. Distribución estratégica de recursos: evalúa la posibilidad de canalizar apoyos mediante créditos con tasa subsidiada, incentivos de capital rural y seguros agropecuarios ampliados, buscando asegurar una reactivación económica eficiente y sostenible.

Articulación integral más allá de zonas inundadas

La ministra Carvajalino enfatizó que la recuperación no se limitará exclusivamente a las zonas directamente inundadas, sino que requerirá una articulación integral que abarque toda la economía agropecuaria regional, incluyendo territorios no afectados físicamente pero impactados económicamente. Este enfoque holístico facilitará la reactivación de familias damnificadas, permitirá el drenaje efectivo del exceso de agua en suelos productivos y restablecerá gradualmente la capacidad productiva y de abastecimiento que históricamente han caracterizado a Córdoba y Sucre.

Acciones coordinadas de entidades sectoriales

Como parte del trabajo articulado del sector agricultura, la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) avanza aceleradamente en el registro detallado de hectáreas afectadas, cultivos dañados, afectaciones pecuarias específicas y sistemas agroalimentarios comprometidos, con el objetivo fundamental de dimensionar con precisión las necesidades reales de recuperación productiva.

Adicionalmente, durante el más reciente Consejo de Ministros se orientó a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) a priorizar el rescate urgente de ciénagas desecadas para restablecer los flujos hídricos naturales, mientras que la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) asumirá directamente los complejos procesos de drenaje en zonas donde el agua permanece acumulada de manera persistente.

Monitoreo continuo y protección comunitaria

El Ministerio reiteró su compromiso de mantener monitoreo constante sobre las alertas hidrológicas vigentes en la región Caribe, utilizando como herramienta principal las mesas agroclimáticas especializadas. Este seguimiento permanente tiene como objetivo dual proteger a comunidades rurales vulnerables y salvaguardar sus medios de vida tradicionales, construyendo simultáneamente resiliencia frente a futuros eventos climáticos extremos.