Indígena Pastos en Nariño conserva 130 variedades de papa para enfrentar cambio climático
Indígena Pastos conserva 130 variedades de papa contra cambio climático

El guardián de las papas: un indígena Pastos protege 130 variedades en Nariño

En las montañas de Cumbal, departamento de Nariño, Alfonso Chinguad, un indígena de la comunidad Pastos, se ha convertido en un custodio esencial de la biodiversidad agrícola colombiana. En su humilde vivienda, conserva meticulosamente más de 130 variedades distintas de papa, un esfuerzo que trasciende lo personal para convertirse en un legado comunitario y nacional.

Un tesoro nutricional y cultural

La papa, alimento fundamental en la gastronomía colombiana, es reconocida por su alto valor nutricional, aportando carbohidratos, vitaminas y minerales esenciales. Sin embargo, más allá de su rol culinario, las variedades preservadas por Chinguad representan una riqueza genética invaluable. Cada tipo de papa posee características únicas de adaptación a diferentes suelos, climas y resistencias a plagas, lo que las convierte en un recurso estratégico para la agricultura del país.

La papa como escudo contra el cambio climático

En un contexto de creciente preocupación por el cambio climático, la diversidad de papas conservadas por Chinguad y su comunidad adquiere una relevancia crítica. Estas variedades podrían ser clave para asegurar la producción alimentaria en el futuro, especialmente ante fenómenos como sequías, inundaciones o cambios bruscos de temperatura que afectan los cultivos tradicionales. La amplia gama genética permite seleccionar y desarrollar tipos de papa más resilientes, garantizando así la seguridad alimentaria para las próximas generaciones.

El papel de las comunidades indígenas

La labor de Alfonso Chinguad destaca el papel fundamental que desempeñan las comunidades indígenas en la conservación de la agrobiodiversidad. Los Pastos, con su conocimiento ancestral y prácticas agrícolas sostenibles, no solo mantienen vivas estas variedades, sino que también protegen un patrimonio cultural y ambiental. Este esfuerzo colectivo en Cumbal sirve como un modelo inspirador para otras regiones de Colombia, donde la preservación de semillas y cultivos nativos es vital para enfrentar los desafíos globales.

Implicaciones para Colombia y el mundo

La conservación de más de 130 variedades de papa en Nariño tiene implicaciones que van más allá de lo local:

  • Seguridad alimentaria: Asegura la disponibilidad de alimentos básicos en escenarios de crisis climática.
  • Innovación agrícola: Proporciona material genético para investigaciones y desarrollos de nuevas variedades adaptadas.
  • Preservación cultural: Mantiene viva la herencia indígena y sus prácticas agrícolas tradicionales.
  • Sostenibilidad ambiental: Fomenta la agricultura diversificada y resiliente, reduciendo la dependencia de monocultivos.

En resumen, el trabajo de Alfonso Chinguad en Cumbal, Nariño, es un testimonio vivo de cómo la sabiduría indígena y la conservación de la biodiversidad pueden converger para crear soluciones prácticas frente al cambio climático. Sus más de 130 variedades de papa no son solo un alimento, sino un legado de esperanza para el futuro de Colombia y el planeta.