Manufactura latinoamericana enfrenta transformación crucial hacia 2035
El estudio Valor en Movimiento de PwC Colombia proyecta que el sector manufacturero en América Latina podría experimentar un crecimiento significativo hacia 2035, alcanzando aproximadamente 2,25 trillones de dólares, frente a los 1,83 trillones actuales. Este crecimiento representaría el 26% del Valor Agregado Bruto regional en la próxima década, según el análisis presentado por la firma consultora.
Tres fuerzas convergentes redefinen el panorama industrial
Óscar Roberto Prada, socio de Estrategia de PwC Colombia, explica que la manufactura latinoamericana parte de una realidad compleja: "Hoy la economía mundial está alrededor de USD 110 a 115 trillones de dólares y la manufactura participa con cerca del 33% de este valor. América Latina es apenas el 7% de ese valor". Esta posición relativa subraya la urgencia de transformación que enfrenta el sector.
El estudio identifica tres fuerzas convergentes que están reconfigurando las industrias:
- Inteligencia artificial y transformación digital
- Cambio climático y transición hacia la sostenibilidad
- Eventos geopolíticos y fragmentación regional
Para Prada, estas dinámicas no solo alteran los procesos productivos, sino la lógica misma de los sectores económicos: "Las compañías ya no deben poner foco en la producción de bienes y servicios tradicionales, sino que deben enfocarse en satisfacer necesidades humanas más concretas".
Escenarios posibles y brecha tecnológica
El informe plantea tres escenarios hacia 2035 con diferentes proyecciones de crecimiento:
- Transformación basada en la confianza: El escenario más optimista proyecta que el dominio "Hacer" alcance los 2,34 trillones de dólares en América Latina, con estrecha colaboración entre Estado y sector privado.
- Transición tensa: Anticipa un mundo más fragmentado con crecimiento de 2,27 trillones.
- Tiempos turbulentos: Contempla mayor proteccionismo y conflictos por recursos, con proyección de 2,21 trillones.
La diferencia entre estos escenarios no es menor. "Las empresas que estén mejor preparadas para el escenario más favorable podrían capturar hasta el 20% del valor disponible", advierte el estudio.
La brecha tecnológica es evidente en el sector. Aunque el 33% de los ejecutivos ya utiliza inteligencia artificial en productos y servicios, solo el 12% ha logrado resultados tangibles. Prada señala que "estamos en una etapa muy temprana. Gran parte de las compañías ha adoptado herramientas, pero no necesariamente ha capturado valor real".
Sostenibilidad como factor competitivo
El cambio climático ya no es solo un asunto reputacional, sino un factor de competitividad determinante. Regulaciones como el mecanismo de ajuste en frontera por carbono de la Unión Europea penalizan productos con altas emisiones, encareciendo las exportaciones latinoamericanas.
"Si no tienes prácticas sostenibles, no eres competitivo en el futuro", enfatiza Prada. En su visión, la inteligencia artificial y la analítica avanzada permiten medir emisiones, optimizar consumos energéticos y ganar transparencia, creando una convergencia crucial entre tecnología y sostenibilidad.
Isabella Bello, directora de Consultoría Tributaria de PwC Colombia, complementa esta perspectiva: "Lo primero es no verlo como una obligación, sino como una oportunidad". Desde su análisis, la gestión tributaria y el cumplimiento pueden convertirse en palancas de eficiencia y reputación.
Alianzas estratégicas y el rol de las pymes
El crecimiento proyectado del dominio "Hacer" no se explica sin alianzas estratégicas. Comercio mayorista y minorista, agricultura, servicios profesionales y minería serán sectores clave para apalancar la manufactura latinoamericana.
Bello señala que "hay que integrarse dentro de cadenas de valor ampliadas. No se trata solo de producir, sino de combinar bienes, servicios, datos, mantenimiento inteligente y posventa".
Para las pequeñas y medianas empresas, el reto es mayor pero también presenta oportunidades significativas. En Colombia, donde el tejido empresarial es mayoritariamente pequeño y mediano, la estrategia pasa por los encadenamientos productivos.
"Uno de los grandes temas es vincular a las pymes con compañías ancla", afirma Prada. Compartir planes de desarrollo y aprovisionamiento, alinear estrategias y focalizar inversión en pymes de alto potencial puede generar un efecto multiplicador en regiones y sectores.
En un entorno de múltiples posibilidades futuras, la manufactura latinoamericana enfrenta una agenda clara: digitalización real, descarbonización medible, alianzas estratégicas y una mentalidad exponencial. Como resume Prada, "la velocidad de transformación será el factor que defina quién lidera y quién queda atrás" en la carrera hacia 2035.



