En apenas 20 días, 21.300 toneladas de flores colombianas recorrieron miles de kilómetros en bodegas refrigeradas a dos grados centígrados. Detrás de cada rosa, clavel o alstroemeria que una madre recibirá en Estados Unidos este fin de semana hay una cadena logística que arranca en una finca, pasa por una inspección de plagas medidas en milímetros y termina en la bodega de un avión carguero rumbo a Miami.
Avianca Cargo movilizó más de 21.000 toneladas
Avianca Cargo movilizó más de 21.000 toneladas de flores colombianas para la Temporada de Madres 2026, equivalentes a 330 millones de tallos: una flor por cada habitante estadounidense. La operación, realizada en apenas 20 días, se convierte en la más grande en la historia de la compañía. "Esto habla de la magnitud y la escala de nuestra operación, y del trabajo articulado entre los actores de la cadena logística", aseguró Diogo Elías, CEO de Avianca Cargo.
El resultado fue posible con una flota de nueve aviones cargueros propios —dos más que en la Temporada de Madres 2025—, que operaron con una utilización 15% superior a la de una semana regular, gracias a la optimización de tiempos en tierra. En total, la aerolínea superó los 330 vuelos durante la temporada, por encima de los más de 300 operados el año anterior. En sus días de mayor intensidad, Avianca Cargo registró 24 despegues diarios cargados exclusivamente con flores, equivalentes a cerca de 24 millones de tallos transportados en 24 horas.
Inspección fitosanitaria: el primer filtro antes del despegue
Antes de que una sola caja suba a un avión, la flor debe superar un proceso de inspección del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) que comienza desde la finca exportadora. El productor genera en su predio una solicitud con el detalle del producto, la cantidad de cajas y el país de destino, y la envía a la agencia de carga para que gestione el pago de la inspección. En Colombia se procesan 600 exportaciones de flores por día.
Cuando el camión llega a la terminal, un ingeniero agrónomo verifica en el sistema que el predio, el exportador y el producto estén habilitados para el país de destino. Luego viene la inspección física: se selecciona el 10% de las cajas por tipo de flor y, de esas, el 2% de los tallos. El objetivo es detectar plagas, principalmente los trips, insectos de entre tres y cinco milímetros que pueden transmitir virus a cultivos en el exterior. La regla es clara: la carga no pasa si el insecto está vivo. Países como Chile, Argentina, Australia y Nueva Zelanda exigen planes de trabajo adicionales desde el predio. Mientras que Estados Unidos retiene la carga si encuentra una plaga. Este esquema de control involucra también a la DIAN y la Policía Nacional, que trabajan de forma sincronizada dentro del Plan Pétalo.
Cadena de frío desde El Dorado hasta los aviones
Una vez aprobada la inspección, la carga ingresa a la Terminal de Carga de Bogotá, donde Avianca Cargo recibe el 85% de la carga perecedera de la ciudad. El 100% de los envíos pasa por rayos X. Los operadores arman pallets y veldis en zona de temperatura ambiente, pero el almacenamiento definitivo ocurre en un cuarto frío que opera las 24 horas del día, los siete días de la semana, entre dos y ocho grados centígrados. Por debajo de cero grados, las células de la flor se descompartimentalizan y el tallo se daña por dentro. Este cuarto frío soporta entre 700 y 800 toneladas por día.
Entre una y dos horas antes del despegue, los pallets son trasladados a la rampa. El avión se programa para mantener la misma temperatura del producto durante todo el vuelo. Un solo carguero tiene capacidad máxima de 68,5 toneladas; en temporada puede llevar aproximadamente 3.904 cajas, equivalentes a entre 58 y 60 toneladas de flores.
Ampliación de capacidad y empleo
Para esta temporada, Avianca Cargo amplió su capacidad logística en Bogotá un 35% y en Medellín un 41%, ciudad que concentró cerca del 24% de la operación total. En Miami, el equipo en tierra creció 20% y se habilitó una nueva zona de inspección en coordinación con el CBP —Customs and Border Protection— para agilizar el procesamiento en destino. El 90% de las flores viajó hacia Estados Unidos; Miami fue el principal destino, seguido de Los Ángeles —ruta que pasó de tres a cinco frecuencias frente a Madres 2025— y San Juan, en Puerto Rico. En la ruta Medellín–Miami, Avianca Cargo registró una participación de aproximadamente 65%; en Bogotá–Miami, alrededor del 35%.
"Colombia es el centro de nuestra operación, desde el país contamos con 60 frecuencias cargueras semanales y más de 700 frecuencias de pasajeros, en las que también movilizamos carga. Tenemos el orgullo de conectar al país con más de 80 destinos en 28 países", sostuvo Angela María Orozco, Vicepresidente Senior de Asuntos Corporativos de Avianca Group. Por su parte, William Rojas, Director de Terminal de Carga de OPAIN, destacó el papel del aeropuerto El Dorado en la operación: "Desde la Terminal de Carga de El Dorado no solo se movilizan flores: se impulsa la conectividad que integra a Colombia con los mercados globales".
La ministra de Comercio, Diana Marcela Morales, aseguró que hoy aproximadamente el 80% de las flores son colombianas, y que el sector genera 240.000 empleos, de los cuales el 60% están ocupados por mujeres. "El Plan Pétalo es la mejor muestra de cómo un sector puede coordinarse entre lo público y lo privado. En temporadas como esta, incrementa en promedio un 24% su contratación formal", concluyó Laura Valdivieso, presidenta de Asocolflores.



