Alianza colombo-alemana mejora ingresos de productores con sostenibilidad
Alianza colombo-alemana impulsa sostenibilidad agrícola

Una alianza entre Colombia y Alemania ha permitido que miles de productores agrícolas mejoren sus ingresos mediante prácticas sostenibles que conservan el medioambiente y responden a las exigencias de los mercados internacionales. El proyecto INCAS Global+, ejecutado por la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) con financiamiento del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), logró durante seis años incrementar la sostenibilidad en más de 10.000 unidades productivas de café, cacao, caucho natural, palma de aceite y banano.

Contexto y desafíos

Colombia es el tercer productor mundial de café, el cuarto de aceite de palma y el quinto de banano. Mantener esta posición implica retos como la deforestación y los efectos del cambio climático, además de los estrictos lineamientos de la Unión Europea, como el Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) y la Directiva sobre Diligencia Debida de las Empresas en Materia de Sostenibilidad (CSDDD). Alemania ha brindado acompañamiento para que los países productores cumplan con estas normativas.

Biofábricas: insumos ecológicos y ahorro

Ante la crisis global de agroinsumos por el conflicto en Ucrania, se construyeron 94 biofábricas en Colombia (84 familiares y 10 comunitarias). Estas instalaciones transforman residuos orgánicos y minerales en insumos agrícolas mediante procesos biológicos, reduciendo la dependencia de insumos químicos. 500 productores de café, cacao y caucho natural adoptaron esta opción ecológica, que protege la biodiversidad del suelo y genera ahorros económicos. Daniel Guzmán, productor de cacao en Huila, afirmó: “Con este abono orgánico, invirtiendo los mismos recursos, ahora consigo hasta diez veces más resultados que los que obtenía antes con los productos químicos”. 1.900 personas fueron capacitadas para elaborar estos productos.

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Corredores biológicos: restaurando la conectividad ecológica

La deforestación en la Amazonía y el piedemonte llanero había fragmentado los bosques de los Parques Nacionales Naturales de Sumapaz y Serranía de la Macarena, aislando especies y alterando el equilibrio ecológico. La alianza entre Fundación Carcafe, Lavazza y GIZ implementó sistemas agroforestales y silvopastoriles, así como regeneración natural asistida, en predios cafeteros y ganaderos. Se recuperó el corredor biológico, beneficiando a más de 1.000 familias con mejor calidad de vida e ingresos.

Certificación FSC: comunidad indígena Nasa Kiwe

En Caquetá, productores de caucho natural obtuvieron la certificación FSC (Forest Stewardship Council), que capacita a los dueños de fincas para proteger los bosques. La primera comunidad indígena certificada a escala mundial fue la Nasa Kiwe, pionera en el cultivo de caucho natural en la región. Se acercaron a compradores nacionales e internacionales y participaron en la estrategia “caucho exploradores” para el empalme generacional. El programa incluyó un diplomado en caucho natural con la Universidad de la Amazonía y actividades de extensionismo rural.

Plataforma de Custodia del Agua: resiliencia climática en el banano

En la región bananera del Magdalena, los efectos del cambio climático (inundaciones, escasez de agua) afectan la productividad y la seguridad hídrica. La alianza entre GIZ y WWF Colombia, con apoyo de los gremios AUGURA y ASBAMA, estimó la huella hídrica y de carbono en 24 fincas, capacitó a 246 productores e implementó buenas prácticas agrícolas. Se construyeron insumos para un acuerdo sectorial de adaptación al cambio climático, fortaleciendo la gobernanza del agua y la resiliencia de la producción bananera.

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Resultados del proyecto INCAS Global+

El proyecto apoyó a más de 9.500 personas en capacidades de mitigación y adaptación al cambio climático, mejoró las condiciones laborales de más de 13.500 personas, logró producción sostenible en 67.000 hectáreas cultivadas, destinó 31.000 hectáreas a conservación e incluyó a más de 10.000 mujeres y 7.500 jóvenes en capacitaciones sobre liderazgo y sostenibilidad. Sabine Triemer, coordinadora del proyecto, señaló: “Los gremios colombianos, el gobierno nacional y los actores principales de estas cadenas vienen trabajando en incrementar la sostenibilidad. Desde la GIZ nos parece importante apoyar estas iniciativas a través del fomento de la articulación entre estos actores”.

Iniciativas como las biofábricas, los corredores biológicos, la medición de huellas y la certificación sostenible demuestran que es posible fortalecer la competitividad de las materias primas colombianas en los mercados internacionales sin descuidar la protección de la biodiversidad y el desarrollo de las comunidades rurales.