A pocos días de la elección del nuevo presidente que gobernará Colombia entre 2026 y 2030, el comercio electrónico busca posicionarse como un tema central en la agenda pública. La Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) ha presentado un conjunto de recomendaciones dirigidas a los candidatos presidenciales, con el objetivo de que la economía digital sea considerada un eje estratégico para el desarrollo económico y la competitividad del país.
Crecimiento del sector y desafíos estructurales
La iniciativa surge en un momento de fuerte expansión. Durante 2025, el comercio electrónico registró ventas por $145,4 billones y alcanzó 684,6 millones de transacciones en línea, las cifras más altas desde que se tiene registro. Sin embargo, el gremio advierte que mantener esta dinámica requerirá decisiones de política pública orientadas a fortalecer las condiciones que permiten el desarrollo del ecosistema digital.
“El e-commerce en Colombia ha demostrado ser un motor real de productividad, inclusión financiera y generación de empleo. Pero para que ese potencial se materialice plenamente en todas las regiones y para todos los actores del ecosistema, necesitamos que el próximo gobierno entienda que la economía digital no es solo conectividad”, afirmó María Fernanda Quiñones, presidenta ejecutiva de la CCCE.
Según el gremio, el crecimiento del sector enfrenta desafíos estructurales relacionados con infraestructura tecnológica, seguridad digital, formación de talento y regulación, entre otros aspectos determinantes para consolidar a Colombia como un referente regional en economía digital.
Infraestructura y ciberseguridad, prioridades clave
Uno de los principales llamados de la CCCE es que la infraestructura digital sea entendida como una herramienta de desarrollo productivo. Para el gremio, la conectividad no debe medirse únicamente por cobertura, sino por su capacidad para habilitar actividades económicas como pagos digitales, comercio electrónico, exportaciones y productividad empresarial. En este punto, destacan la necesidad de fortalecer redes 5G, centros de datos y plataformas tecnológicas que permitan a mipymes, marketplaces, pasarelas de pago y operadores logísticos crecer y expandirse.
La ciberseguridad también ocupa un lugar prioritario. La organización considera indispensable construir una estrategia nacional orientada a proteger comercios, plataformas digitales, usuarios y pequeñas empresas frente a amenazas como el fraude, la suplantación de identidad y la filtración de datos.
Más talento digital y reglas para la inteligencia artificial
Otro de los ejes planteados es la formación de talento digital desde etapas tempranas de la educación. La propuesta contempla fortalecer contenidos relacionados con ciencia, tecnología, programación, análisis de datos, pensamiento computacional y uso responsable de inteligencia artificial desde la educación básica y media. Para el gremio, la capacidad del país para competir en la economía digital dependerá en gran medida de la preparación de las nuevas generaciones para los empleos y desafíos tecnológicos del futuro.
En materia de inteligencia artificial, la organización también pide la construcción de un marco regulatorio que impulse la innovación sin imponer restricciones que puedan afectar el desarrollo de emprendimientos, startups o nuevos modelos de negocio basados en esta tecnología.
Logística, tributación y pagos digitales
La agenda presentada también aborda retos relacionados con la logística y la competitividad del comercio electrónico. Uno de ellos es la necesidad de avanzar en sistemas de geocodificación y en una mayor adopción del código postal, con el fin de reducir errores en las entregas, disminuir costos logísticos y ampliar el acceso de regiones apartadas a los beneficios del comercio digital.
Asimismo, la CCCE propone revisar las condiciones tributarias del comercio transfronterizo para evitar desequilibrios entre empresas nacionales y plataformas internacionales que comercializan productos de bajo valor bajo regímenes especiales de importación. En el ámbito financiero, el gremio plantea impulsar sistemas de pagos digitales interoperables, seguros e inclusivos, además de establecer una hoja de ruta clara para el desarrollo de activos digitales, stablecoins y otras soluciones que podrían facilitar las transacciones en línea durante los próximos años.
Medir mejor la economía digital
La última de las prioridades está relacionada con la generación de información. La Cámara considera que Colombia necesita estadísticas más completas y oportunas sobre ventas en línea, empleo digital, aporte del comercio electrónico al PIB, pagos electrónicos y adopción tecnológica. Contar con datos más precisos permitirá diseñar políticas públicas más efectivas y medir con mayor claridad el impacto de la economía digital sobre la productividad y el crecimiento económico.
“Colombia tiene hoy una oportunidad histórica de posicionarse como referente de economía digital en América Latina. Tenemos el crecimiento, tenemos el ecosistema y tenemos el talento. Lo que necesitamos es que el próximo gobierno tome decisiones concretas para darle al sector el lugar que merece en la agenda de desarrollo económico del país”, concluyó Quiñones.



