El fortalecimiento del fenómeno de El Niño encendió las alertas entre los sectores exportadores colombianos. Durante el Comité de Comercio Exterior, el presidente de Analdex, Javier Díaz, advirtió que los principales productos agrícolas del país enfrentarán afectaciones en producción, mientras el Ideam confirmó que existe certeza científica sobre la consolidación del evento climático. El escenario previsto para los próximos meses contempla déficit de lluvias, altas temperaturas y un incremento en la probabilidad de heladas.
Impacto en la oferta agrícola
La preocupación de los exportadores se concentra en que los efectos del fenómeno no recaerán sobre una sola cadena productiva. Según explicó Javier Díaz, las alteraciones climáticas tendrán impactos sobre la mayor parte de la oferta agrícola del país, debido a que cada región experimentará anomalías distintas en las precipitaciones y en las temperaturas.
Café, frutas y aguacate figuran entre los cultivos con mayor exposición climática. El dirigente gremial señaló que las afectaciones ya comienzan a evidenciarse en algunos cultivos. El café aparece entre los primeros productos bajo observación, luego de que las lluvias registradas durante el comienzo del año alteraran uno de los momentos más determinantes para su desarrollo productivo.
Advertencias de Analdex
En ese sentido, Díaz explicó que "todos los productos agrícolas pueden sufrir con este fenómeno de El Niño, porque se sufre por la anomalía y las alteraciones". Agregó que el comportamiento climático registrado durante los primeros meses del año permite anticipar posibles consecuencias sobre la producción de los próximos meses.
Respecto al café, indicó que "el comienzo de año fue muy lluvioso y eso afectó la floración, eso permite predecir que en los meses hacia adelante puede haber una afectación en la producción". La advertencia adquiere relevancia por el peso que este producto mantiene dentro de la canasta exportadora colombiana.
Riesgos para frutas y aguacate
Las preocupaciones también alcanzan a las frutas y al aguacate, dos segmentos que han ganado participación en los mercados internacionales durante los últimos años. El incremento de las temperaturas figura entre los factores que podrían modificar el comportamiento de estos cultivos durante el segundo semestre del año.
Según el presidente de Analdex, las temperaturas extremas representan un riesgo adicional para estos productos. A ello se suma que el comportamiento del fenómeno no será uniforme en todo el territorio nacional, por lo que algunas regiones enfrentarán exceso de lluvias mientras otras registrarán condiciones de sequía.
"Ya sea por la lluvia, en algunas regiones, o la escasez de lluvias en otras, los sectores se ven afectados por estas anomalías", afirmó Díaz.
Certeza científica del Ideam
Desde la perspectiva técnica, el Ideam confirmó que el país dejó atrás el escenario de probabilidad y entró en una etapa de certeza científica sobre el desarrollo del fenómeno. La directora de la entidad, Ghisliane Echeverry, explicó que la evolución reciente de los indicadores respalda esa conclusión.
"Hace mucho tiempo venimos hablando de una probabilidad de consolidación de un fenómeno de El Niño. Las entidades oficiales no podemos pronunciarnos hasta no tener una certeza científica y es por eso que se emitió una alerta desde marzo de este año", afirmó la funcionaria.
Añadió que "ya hay una certeza científica del desarrollo de este fenómeno" y recordó que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió una alerta global ante la posibilidad de que se configure uno de los eventos más intensos registrados desde 1950.
Avance acelerado del fenómeno
Para Colombia, el principal impacto esperado corresponde a una reducción generalizada de las precipitaciones acompañada por un incremento de las temperaturas. De acuerdo con la directora del Ideam, los modelos climáticos actualizados muestran que el fenómeno avanza con una velocidad superior a la prevista inicialmente.
"La probabilidad de que el fenómeno se consolide en estos meses es muy alta, es decir, está avanzando a una velocidad muy alta", explicó Echeverry al presentar la actualización de los modelos desarrollados por la NOAA durante la sesión del Comité de Comercio Exterior.
La funcionaria recordó el comportamiento observado durante el fenómeno registrado en 2024, cuando las condiciones comenzaron entre abril y junio y posteriormente alcanzaron su mayor intensidad entre noviembre y enero, periodo que coincidió con el racionamiento de agua implementado en Bogotá.
Características del evento
No obstante, advirtió que el fenómeno no implica una ausencia absoluta de lluvias. "El Niño no significa inmediatamente una ausencia absoluta de precipitación, sino que hay una consolidación paulatina y que la respuesta hidrológica tiene un rezago respecto a esa respuesta atmosférica", explicó.
También aclaró que las dinámicas atmosféricas propias del territorio nacional continuarán presentes. "El fenómeno de El Niño no desplaza todas las dinámicas atmosféricas del país, sino que se sobrepone, lo que quiere decir que puede llover. Y entre más se extienda el fenómeno, se va a exacerbar y va a ser mucho más complejo", afirmó.
Rápido calentamiento oceánico
Uno de los datos que más llamó la atención durante la presentación técnica corresponde al rápido aumento de la anomalía oceánica. El Ideam indicó que durante el trimestre marzo, abril y mayo la anomalía alcanzó 0,5 grados, mientras que al cierre de junio llegó a 1,0.
"El calentamiento se está dando muy rápidamente... la anomalía se duplicó y pasó de 0,5 a 1,0 y esto es algo bastante inusual", señaló Echeverry, al advertir que la velocidad del proceso reduce el margen de adaptación para los distintos sectores económicos.
Duración y probabilidad
Sobre la duración del evento, explicó que los modelos climáticos todavía no ofrecen una proyección con alta certeza superior a un año. Sin embargo, las estimaciones disponibles indican que las condiciones podrían mantenerse, al menos, hasta marzo de 2027.
"Se habla de que va a durar hasta marzo del próximo año, pero eso no significa que se vaya a terminar en marzo, sino que al menos va a durar hasta marzo de 2027", puntualizó la directora del Ideam.
La actualización de los modelos también modificó la probabilidad asociada al fenómeno. Según la entidad, la posibilidad de que El Niño se presente entre junio y agosto aumentó de 73% a 81%, mientras creció la probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte.
"La diferencia es que aumentó la probabilidad de que sea muy fuerte... Lo que se hace más bien es confirmar que va a ser un niño muy fuerte", afirmó Echeverry al explicar que los mayores niveles de intensidad se proyectan entre agosto y octubre, así como entre enero y marzo de 2027.
Riesgo de heladas y afectación acuícola
El escenario climático previsto también incorpora un riesgo adicional para las actividades agropecuarias. La directora del Ideam indicó que el fortalecimiento del fenómeno incrementará la probabilidad de heladas, condición que puede afectar el comportamiento de distintos cultivos durante los próximos meses.
Las alertas también alcanzan al sector acuícola. Javier Díaz explicó que la disminución de los niveles de los embalses limita la capacidad de producción de peces, debido a que las condiciones de almacenamiento de agua cambian conforme avanza el déficit de precipitaciones.
"Los embalses se van a la baja y por lo tanto la carga que pueden tener esos embalses tiene que disminuir. No se puede tener la misma producción de peces cuando el embalse se reduce de manera significativa", señaló el presidente de Analdex.
Con la confirmación científica del fenómeno y un escenario de alta intensidad para el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027, las alertas ya no se concentran en la posibilidad de que El Niño llegue al país. El foco ahora está en la magnitud de sus efectos sobre la producción agrícola, la disponibilidad de agua y la capacidad de respuesta de una de las principales fuentes de exportaciones colombianas.



