El Niño se fortalece en Colombia: pico máximo entre septiembre 2026 y enero 2027
El Niño en Colombia: pico máximo entre sept 2026 y enero 2027

El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en Colombia y, según el más reciente reporte del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), alcanzaría una intensidad muy fuerte entre septiembre de 2026 y enero de 2027. La probabilidad de que esto ocurra supera el 95 %, y el episodio podría ubicarse entre los más intensos desde 1950.

Ante este panorama, la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) solicitó una mayor coordinación entre entidades nacionales y territoriales para anticipar los efectos sobre el abastecimiento de agua, la prestación de servicios públicos, la salud y distintos sectores económicos.

El Ideam anticipa un episodio de alta intensidad

El Ideam informó que las condiciones asociadas a El Niño mantienen un rápido fortalecimiento. Si la tendencia persiste, la intensidad más probable será muy fuerte entre septiembre de 2026 y enero de 2027. El instituto advirtió que este evento podría ser uno de los más intensos registrados desde 1950.

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El comportamiento climático ya refleja este escenario en varias regiones. Durante la semana, Cali registró la temperatura más alta del año con 36,4 grados Celsius. Según la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), la combinación con una humedad relativa cercana al 60 % elevó la sensación térmica hasta 43 grados Celsius, nivel asociado a riesgo por calor húmedo extremo.

Las altas temperaturas representan un reto para la salud pública, especialmente para niños, adultos mayores, personas con enfermedades preexistentes, trabajadores al aire libre y habitantes de viviendas con ventilación limitada. Aumentan los riesgos de deshidratación, agotamiento por calor, golpes de calor y complicaciones cardiovasculares y respiratorias.

Déficit de lluvias y riesgos de sequía

Las proyecciones climáticas para el segundo semestre de 2026 indican déficits importantes de precipitación, principalmente en las regiones Andina y Caribe, acompañados por aumento de temperaturas máximas. Esto incrementa la probabilidad de sequías, incendios de cobertura vegetal, reducción de caudales de ríos y embalses, y presiones sobre los sistemas de abastecimiento de agua y generación de energía.

Para Asocapitales, el fortalecimiento de El Niño plantea desafíos de gran alcance para las ciudades capitales, donde se concentra cerca de la mitad de la población colombiana. El impacto potencial abarca desde el suministro de agua potable hasta la continuidad de servicios públicos, atención en salud, seguridad energética, producción de alimentos, protección de ecosistemas estratégicos y prevención de incendios forestales.

Asocapitales pide articulación y preparación

La asociación insistió en la necesidad de fortalecer la articulación entre el Gobierno Nacional, autoridades ambientales, empresas de servicios públicos, organismos de gestión del riesgo, entidades de salud y administraciones locales. "Las ciudades capitales concentran cerca de la mitad de la población colombiana y son responsables de una parte fundamental de la actividad económica del país. Prepararnos oportunamente frente a un fenómeno climático de esta magnitud no solo significa reducir riesgos, sino garantizar la continuidad de los servicios esenciales, proteger la infraestructura urbana y fortalecer la resiliencia de nuestros territorios", señaló Asocapitales.

La organización recordó que la preparación anticipada es clave porque las ciudades son un eje fundamental para el funcionamiento económico del país, tanto por la concentración de habitantes como por la prestación de servicios, el comercio y la actividad empresarial.

Recomendaciones para reducir los impactos

Asocapitales invitó a los alcaldes a revisar y actualizar los planes territoriales de gestión del riesgo, activar protocolos de respuesta y reforzar campañas de uso eficiente y ahorro del agua. También planteó intensificar el monitoreo de fuentes hídricas, embalses, zonas forestales y ecosistemas estratégicos.

La asociación recomendó fortalecer la coordinación con cuerpos de bomberos, organismos de socorro, autoridades ambientales, entidades de salud y empresas prestadoras de servicios públicos. Asimismo, pidió preparar planes de contingencia ante restricciones en el abastecimiento de agua o energía.

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En salud pública, el llamado incluye activar estrategias de prevención frente a altas temperaturas, divulgar recomendaciones para evitar exposición prolongada al sol, garantizar puntos de hidratación en espacios de alta afluencia y establecer medidas especiales para trabajadores al aire libre, estudiantes, adultos mayores y personas con condiciones médicas de riesgo.

A estas acciones se suman la protección de infraestructura crítica de acueducto y energía, el fortalecimiento de sistemas de vigilancia para prevenir incendios forestales, el mantenimiento preventivo de redes y equipamientos esenciales, y la promoción de una cultura ciudadana orientada al consumo responsable de agua y energía.

Contexto y perspectivas

El Gobierno Nacional confirmó oficialmente el inicio de El Niño en junio de este año, cerca de tres meses antes de lo previsto. Esa declaratoria permitió activar acciones de preparación de manera anticipada. Según modelos climáticos nacionales e internacionales, el fenómeno continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027.

Asocapitales reiteró su disposición para trabajar articuladamente con el Ideam, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los ministerios competentes, las autoridades ambientales y los gobiernos territoriales, con el fin de fortalecer la capacidad de respuesta de las ciudades capitales y reducir los impactos sobre la población, la infraestructura, los servicios públicos y el desarrollo económico del país.