El Festival Estéreo Picnic 2026 demostró que un evento masivo puede integrar sostenibilidad, innovación e inclusión. A través de su estrategia Páramo Impacta, el festival logró reducir el consumo de recursos, aprovechar residuos y generar beneficios para comunidades vulnerables.
Ahorro de agua sin precedentes
Uno de los resultados más destacados fue el ahorro de 151.125 litros de agua. El festival reemplazó los tradicionales contrapesos de agua en las tarimas por estructuras de cemento y arena, en una iniciativa con Fundación Argos y Grupo Argos que evitó el consumo de más de 140.000 litros solo durante el montaje. Al finalizar, estos materiales fueron donados para construir el hogar Amparo Quin, destinado a niños con enfermedades de difícil manejo.
La estrategia incluyó la medición de la huella hídrica con Agua Somos, baños secos y baños vivos, sistemas de reducción de consumo y tres Ekomuros que captan, almacenan y reutilizan agua lluvia.
Residuo cero al relleno sanitario
El Estéreo Picnic se consolidó como evento de Residuo Cero al relleno sanitario. Se recuperaron 17.912 kilogramos de materiales reciclables, 7.630 kilogramos de residuos orgánicos transformados en compost, 9.080 kilogramos de residuos ordinarios convertidos en combustible derivado de residuos y 8.400 kilogramos de madera recuperados para nuevos usos. Los aceites de cocina se convirtieron en biodiésel.
La economía circular también generó impacto social: los materiales recuperados se transformaron en 15 mesas adaptadas para sillas neurológicas infantiles y una huerta donada a la Fundación Proyecto Unión.
Energía limpia y movilidad sostenible
El Coke Studio funcionó con un sistema híbrido de 48 paneles solares, baterías y generación convencional, reduciendo cerca de 1.100 galones de combustible. Se sumaron torres de iluminación eficientes, estaciones de carga y bicicletas de energía cinética que permitieron a los asistentes generar electricidad con su movimiento.
La huella de carbono se midió y compensó mediante un proyecto Redd+ que protege más de 248.000 hectáreas de bosque húmedo tropical en Guaviare, desarrollado con comunidades indígenas puinaves y curripacos.
Inclusión y educación ambiental
Programas como Ecoguardianxs generaron empleo para mujeres que recuperaron su libertad; Reciclamores fortaleció el trabajo de recicladores de oficio; y Tiempo de Juego impulsó actividades deportivas para niños y jóvenes.
La Aldea Páramo Impacta fue un espacio de educación ambiental donde organizaciones, marcas y fundaciones abordaron biodiversidad, consumo responsable, inclusión y sostenibilidad.



