Impacto del recargo dominical y la reducción de jornada en la gastronomía
La entrada en vigor del incremento del recargo por trabajo dominical y festivo al 90%, junto con la próxima reducción de la jornada máxima legal de 44 a 42 horas semanales a partir del 15 de julio, mantiene en alerta al sector gastronómico colombiano. Esta industria, por la naturaleza de su actividad, no puede suspender operaciones durante los fines de semana ni los días festivos.
Reorganización de turnos sin disminución salarial
Aunque la reforma laboral establece que la reducción de horas no implicará disminución salarial y permitirá reorganizar los turnos de trabajo, los empresarios aseguran que el impacto económico será significativo para una actividad que concentra buena parte de sus ventas precisamente en esos días. Según la Asociación Gastronómica de Colombia (Agacol), el gremio nunca se opuso a los nuevos beneficios laborales, pero las modificaciones llegan en un contexto económico complejo, caracterizado por un bajo dinamismo del consumo y una reducción de los márgenes de rentabilidad de los negocios.
Caída del consumo y aumento de costos
La preocupación aumenta porque, aunque la ocupación de los restaurantes se mantiene, el consumo de los clientes ha caído cerca de un 30%, lo que reduce los ingresos del sector justo cuando aumentan las obligaciones laborales. Brandi Prado, presidente ejecutivo nacional de Agacol, señaló: "Es quizás viable que muchos de los establecimientos gastronómicos en el país reduzcan sustancialmente sus horarios de atención dado que, pues les va a tocar acoplarse para no afectar como tal los costos operativos".
Congelamiento de expansiones y ajustes operativos
El incremento del salario mínimo, sumado a la reforma laboral y ahora al mayor recargo dominical, ha obligado a los empresarios a absorber mayores costos sin trasladarlos a despidos masivos, aunque sí ha frenado los planes de crecimiento y la contratación de nuevo personal. Desde el gremio señalan que el principal efecto de estas medidas será el congelamiento de los procesos de expansión de muchos establecimientos y una reorganización de sus modelos de operación para ajustarse a las nuevas condiciones laborales.
Impacto en pequeñas y medianas empresas
Al tratarse de una industria que debe prestar servicio los domingos y festivos, cuando se registra la mayor afluencia de clientes a restaurantes, bares y otros establecimientos gastronómicos, el incremento en los costos de nómina tendrá un impacto directo sobre la rentabilidad de los negocios, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. El gremio señaló que la prioridad del sector es preservar los empleos y evitar el cierre de negocios, por lo que muchos empresarios optarán por ajustar sus horarios antes que recurrir a despidos.
Reducción de costos en insumos y llamado al Gobierno
También indicó que los establecimientos revisarán de manera detallada su oferta gastronómica con el fin de reducir costos en materias primas e insumos y compensar el aumento de los gastos laborales. Ante este panorama, Agacol hizo un llamado al próximo Gobierno para respaldar la nueva Ley Gastronómica, que será radicada en el Congreso. La iniciativa busca aliviar la carga tributaria de los restaurantes para compensar el incremento de los costos operativos, sin afectar los derechos laborales ya adquiridos por los trabajadores, en una industria que genera más de 495.000 empleos en el país y aporta de manera significativa al Producto Interno Bruto.



