La Academia Colombiana de Ciencias Económicas (Acce) realizó la segunda sesión del conversatorio 'Situación fiscal en Colombia ad portas de un nuevo gobierno', a un mes de que Abelardo De La Espriella asuma la presidencia. En el evento participaron Clemente Forero, presidente de la Acce; César Giraldo, codirector del Banco de la República; Diego Otero, vicepresidente de la Acce; y el economista Aurelio Suárez. Todos coincidieron en la urgencia de reducir la deuda, implementar medidas para recortar el gasto y elevar la inversión.
Política fiscal y coordinación monetaria
El codirector del Banco de la República, César Giraldo, abrió el encuentro señalando que la política fiscal debe coordinarse con la política monetaria de cara al nuevo gobierno. Propuso "buscar un nuevo contrato social donde los sectores que están por fuera de él entren con derechos y obligaciones como la tributación".
Giraldo explicó que los ingresos del Gobierno Nacional Central se han estancado en 16% del PIB, mientras que el gasto ronda entre 22% y 23%, generando un déficit fiscal. Ante la propuesta del nuevo gobierno de reducir impuestos a las empresas y aumentarlos para personas, Giraldo cuestionó si se eliminarían los aranceles y el 4x1.000. "El problema de los impuestos en Colombia es la legitimidad del Estado porque más de la mitad de la gente se gana la vida por fuera de la legalidad, bien sea en informalidad o en economía criminal", afirmó.
Gasto social y acumulación de capital
El codirector también destacó un aumento del gasto social y una reducción en el servicio de deuda, pero advirtió que el gasto en acumulación de capital apenas llega a 1% del PIB. En seguridad, lo que más pesa son los servicios personales, por lo que preguntó: "si se quiere priorizar la seguridad y reducir la nómina, ¿vamos a sacar soldados?".
En acumulación productiva, que está entre 1,3% y 1,4% del PIB, Giraldo señaló que la infraestructura vial, fluvial y férrea cayó de 1% entre 2012 y 2013 a 0,5% del PIB. "El Estado colombiano es fiscalmente estrecho, pero socialmente sobreexigido y la deuda pública se convirtió en el mecanismo de continuidad del proyecto político", concluyó.
Ortodoxia económica y déficit fiscal
Diego Otero, vicepresidente de la Acce, advirtió que "en Colombia, la ortodoxia económica predomina" y que "la carga tributaria es muy baja y, cuando eso pasa, el gasto obligatoriamente se tiene que hacer con déficit fiscal". "Es lógico que tiene que haber déficit fiscal y en este país siempre ha habido déficit fiscal, unas veces alto y otras veces bajo", agregó.
Otero señaló que "hay muchos subsidios y mucha evasión" y que se puede bajar el impuesto a las empresas, pero entonces también se tendrían que quitar los subsidios. "Hay que eliminar muchos beneficios a diferentes sectores y eliminar la evasión para resolver el déficit", dijo.
Inversión baja y tasas de interés
En materia de inversión, Otero advirtió que está en niveles muy bajos: "un país sin inversión no puede crecer. China, India y Corea tienen tasas de inversión de más de 30% y por eso han crecido rápido". Afirmó que el Banco de la República tiene dos problemas graves: "las tasas de interés altas y la tasa de cambio revaluada que no es competitiva; deberíamos tener una tasa de cambio de $4.000 para fomentar las exportaciones".
Otero recalcó que cerca de 90% del gasto central es inflexible y reducirlo implicaría acabar con el gasto en educación, despedir empleados, no incrementar pagos por pensiones, acabar con subsidios y privatizar entidades.
Endeudamiento y déficit externo
El economista Aurelio Suárez aseguró que el endeudamiento es un gran problema fiscal: en los últimos cuatro años, la deuda pública del GNC pasó de $800 billones a $1,2 billones. "Coincido en que el aumento del endeudamiento público refuerza la condición neocolonial del país", añadió.
Suárez explicó que "el país no puede dar el debate fiscal por fuera del déficit externo que causa de manera recurrente". Señaló que el endeudamiento gravoso está asociado al alza de los gastos de funcionamiento, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos y el monto destinado a cubrir amortizaciones e intereses de créditos anteriores.
"El país tiene un déficit estructural en la cuenta corriente de la balanza de pagos. De $400 billones que nos endeudamos, la mitad corresponde a la financiación del déficit externo", dijo Suárez. Además, advirtió que la inversión extranjera cambió: "pasamos de IED como forma prioritaria a tener la inversión extranjera en bonos y TES como la prioritaria por primera vez en 2025".
"El gran resultado es que Colombia hoy, dentro de la Posición de Inversión Internacional, somos más deudores que antes: en 2022 estábamos en -US$177.000 millones y ahora estamos en -US$200.404 millones", concluyó Suárez.
Consenso sobre los retos del nuevo gobierno
Pese a las diferencias en sus posiciones, los académicos coincidieron en que el nuevo gobierno de Abelardo De La Espriella tendrá la misión de atacar varios frentes: la deuda, el déficit fiscal y externo, el bajo nivel de inversión y los gastos inflexibles.



