El auge de los hogares unipersonales en Colombia está redefiniendo los patrones de consumo en el país. Según un análisis de la firma Raddar, para el año 2026 se espera que uno de cada cuatro hogares colombianos esté compuesto por una sola persona, lo que representa un cambio significativo en la estructura familiar tradicional y en la demanda de bienes y servicios.
Crecimiento acelerado de los hogares unipersonales
De acuerdo con el estudio, en la actualidad los hogares unipersonales representan alrededor del 20% del total de hogares en Colombia, una cifra que ha venido en aumento constante en la última década. Factores como el retraso en la edad del matrimonio, el aumento de divorcios y la migración de jóvenes a ciudades en busca de oportunidades laborales han contribuido a este fenómeno. "Estamos viendo una tendencia clara hacia la independencia habitacional, especialmente entre los millennials y la generación Z", señaló Camilo Herrera, director de Raddar.
Impacto en el consumo de alimentos
El cambio en la composición de los hogares tiene implicaciones directas en la canasta de consumo. Los hogares unipersonales tienden a gastar más en alimentos preparados, comidas rápidas y servicios de domicilio, en comparación con los hogares multipersonales. Según datos de Raddar, una persona sola destina en promedio un 30% más de su presupuesto a comidas fuera del hogar o entregadas a domicilio. Además, prefieren empaques individuales y porciones pequeñas, lo que está impulsando a las empresas de alimentos a rediseñar sus productos.
Vivienda y servicios públicos
En el sector de la vivienda, los hogares unipersonales demandan espacios más pequeños y eficientes. Las constructoras han respondido con proyectos de apartamentos tipo estudio y lofts en zonas urbanas céntricas. "La demanda de viviendas de menos de 50 metros cuadrados ha crecido un 40% en los últimos cinco años", afirmó Herrera. Asimismo, el consumo de servicios públicos como energía y agua es menor en estos hogares, pero el gasto en internet y telefonía móvil es proporcionalmente mayor, ya que estas personas suelen tener una mayor dependencia de la tecnología para el trabajo y el entretenimiento.
Cambios en el sector de transporte y movilidad
Los hogares unipersonales también modifican los patrones de movilidad. Al no tener que compartir vehículo, muchos optan por el transporte público, bicicletas o servicios de movilidad compartida como Uber o Didi. Esto ha llevado a una reducción en la compra de automóviles nuevos entre este segmento. Según el estudio, el 60% de los hogares unipersonales en Bogotá no posee vehículo particular, frente al 35% de los hogares con más de dos personas.
Implicaciones para el mercado laboral y el ahorro
El aumento de hogares unipersonales también afecta las finanzas personales. Sin la posibilidad de compartir gastos fijos, estas personas destinan un mayor porcentaje de sus ingresos a vivienda y alimentación, lo que reduce su capacidad de ahorro. No obstante, la tendencia hacia el trabajo remoto ha permitido que muchos reduzcan costos de transporte y alimentación fuera del hogar. "El teletrabajo ha sido un factor clave para que los hogares unipersonales puedan mantener su estilo de vida sin un impacto financiero tan fuerte", explicó Herrera.
Proyecciones hacia 2026
Para 2026, Raddar estima que los hogares unipersonales alcanzarán el 25% del total nacional, lo que equivale a aproximadamente 3,5 millones de hogares. Este crecimiento continuará impulsando cambios en la oferta de productos y servicios, desde empaques individuales hasta viviendas más pequeñas y eficientes. Las empresas que logren adaptarse a estas nuevas necesidades tendrán una ventaja competitiva en el mercado colombiano.



