Huesita, una perrita que vivía en situación de calle, llegó un día de manera inesperada a las instalaciones de la Universidad Vizcaya, campus Ciudad Juárez, y encontró en este centro educativo un verdadero hogar. Sin necesidad de presentar un examen de admisión, la peluda logró cautivar a estudiantes, docentes y personal administrativo.
Adopción y cuidados integrales
Ante su constante presencia, la comunidad universitaria asumió la responsabilidad de su bienestar. Huesita fue adoptada formalmente y se le brindó atención médica integral, incluyendo su esquema completo de vacunación y los cuidados necesarios para garantizar su salud. El compromiso de la institución fue más allá del refugio básico.
Nombramiento oficial como Guardia Canina
La Universidad Vizcaya otorgó a Huesita el nombramiento oficial de “Guardia Canina Vizcaya”, integrándola formalmente al equipo del campus como un miembro valioso de la comunidad. Al difundir esta historia, las autoridades de la institución hicieron un llamado a quienes visiten las instalaciones: si usted se la encuentra en su camino, lo invitan a saludarla con afecto, regalarle una caricia y colaborar con el control de su alimentación para asegurar que mantenga una vida saludable.
Impacto y llamado a la empatía
Este caso sienta un precedente de empatía y responsabilidad social. El ejemplo de la Universidad Vizcaya demuestra cómo los espacios educativos pueden transformar su entorno, abriendo sus puertas a animales desamparados y demostrando que un campus también tiene la capacidad de convertirse en un hogar seguro.



