Crisis humanitaria y oportunidad empresarial
Venezuela vive una crisis humanitaria sin precedentes tras el doble terremoto del pasado 25 de junio, que ha centrado la atención mundial. María Eugenia Salazar, socia de Baker McKenzie Venezuela, señala que, aunque la prioridad sigue siendo atender la emergencia, el interés empresarial puede apoyar la recuperación económica.
“Lo primero es que, ante la crisis humanitaria que hoy vivimos como país, el llamado es a que podamos recibir todas las ayudas posibles y el interés máximo de todas las empresas será bienvenido. Sabemos que el genuino interés de ayudar a Venezuela se traducirá en futuras posibilidades de negocios para fortalecernos como nación”, sostiene Salazar.
Crecimiento del movimiento empresarial colombiano
Consultada sobre la evolución del interés de los empresarios colombianos en hacer negocios en Venezuela, la ejecutiva afirma que se ha observado un incremento en la movilización de empresarios colombianos interesados en conocer el mercado venezolano y evaluar oportunidades de inversión.
Explicó que ese interés ya no se concentra solo en comercio de bienes de consumo, sino que comienza a extenderse hacia actividades de servicios y sectores estratégicos como el energético. “Si revisamos los últimos seis meses de los cambios políticos en Venezuela, la movilización de los empresarios colombianos ha sido clara y creciente. Vemos más misiones empresariales, visitas exploratorias y proyectos piloto, ya no solo en comercio de bienes de consumo, sino también en servicios y en sectores estratégicos como energía”, indicó.
Entorno de sanciones y condiciones favorables
Entre los factores que han favorecido este mayor interés figura el entorno internacional relacionado con las sanciones. Salazar explicó que desde el 3 de enero la autoridad de sanciones de Estados Unidos ha emitido más de diez licencias generales vinculadas a operaciones con Venezuela y que actualmente existe una actitud más tolerante frente a que empresas hagan negocios en el país, siempre que cumplan con la normativa aplicable.
Añadió que Venezuela no tiene control de cambio desde 2018 y que el sector privado venezolano nunca ha estado sancionado por Estados Unidos, condiciones que, a su juicio, reducen barreras para los inversionistas colombianos y de otros países. Consideró además que, pese a la coyuntura reciente, estas condiciones no deberían cambiar y, por el contrario, podrían acelerar los procesos de inversión.
Avances en el entorno financiero y jurídico
La ejecutiva también destacó los esfuerzos realizados por la banca venezolana para restablecer y ampliar las relaciones de corresponsalía con entidades financieras extranjeras, tanto mediante bancos off shore como a través de acuerdos con bancos internacionales con los que mantiene vínculos comerciales. Estos avances han permitido mejorar los canales para pagos internacionales, cartas de crédito y financiamiento. Aunque reconoció que todavía existen limitaciones, sostuvo que estas herramientas hacen más viables las operaciones de comercio e inversión.
Salazar agregó que otro elemento que fortalece la confianza empresarial es que las autoridades venezolanas están permitiendo que muchos contratos se rijan por ley extranjera, dentro de los límites del orden público, y que las controversias puedan resolverse mediante arbitraje. Asimismo, recordó que Venezuela mantiene tratados de protección de inversiones que ofrecen garantías como trato justo y equitativo, compensación en moneda libremente convertible y acceso a mecanismos de arbitraje internacional, lo que representa un marco adicional de protección para los inversionistas.
Energía: sector con mayor potencial
El sector energético aparece entre las actividades que más interés despiertan entre las empresas colombianas. Salazar explicó que las recientes reformas de la Ley Orgánica de Hidrocarburos Líquidos permiten una mayor participación privada en este tipo de actividades y que, al analizarse conjuntamente con la vigente Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, vuelven a proyectar a Venezuela como opción relevante en materia energética.
Según indicó, este escenario ha despertado el interés de empresas colombianas dedicadas a servicios petroleros y de apoyo a la industria, como ingeniería, mantenimiento, workovers, servicios ambientales, logística y suministros industriales, que evalúan participar en proyectos de producción, gas y actividades relacionadas.
Perspectivas para el segundo semestre
Frente a lo que viene para la segunda mitad del año, la socia de Baker McKenzie Venezuela prevé una profundización del comercio de bienes de consumo, productos farmacéuticos y agroindustriales, junto con un avance gradual en contratos de servicios para la industria petrolera y proyectos específicos del sector energético.
No obstante, aclaró que el ritmo de materialización dependerá de la consolidación de la estabilidad política, de la continuidad de las licencias y flexibilidades relacionadas con las sanciones, así como de la ampliación de los canales bancarios y del fortalecimiento de la seguridad jurídica.
“Para dinamizar aún más los negocios haría falta, sobre todo, profundizar la normalización financiera (más y mejores corresponsalías y facilidades de pago), asegurar la estabilidad y previsibilidad de las reglas internas (cambiarias, tributarias y sectoriales) y mantener una coordinación clara con el entorno de sanciones y cumplimiento. Con estos elementos, el atractivo que ya sienten inversionistas colombianos y de otras latitudes por el mercado venezolano podría traducirse en un mayor volumen de proyectos concretos, tanto en comercio como en energía y servicios asociados”, afirmó Salazar.
Finalmente, sostuvo que, pese al complejo momento que vive Venezuela tras el doble terremoto, los pasos dados para consolidar la apertura de nuevos negocios y facilitar la llegada de empresas extranjeras han sido claros. En ese sentido, afirmó que el reto ahora es dinamizar el ingreso de inversionistas y acelerar los trámites para que ese interés empresarial pueda traducirse en una mayor inversión y en el desarrollo de nuevos proyectos en el país.



