El centro de investigación Eurac Research ha lanzado una convocatoria para reclutar participantes en un estudio científico que se desarrollará en los Alpes italianos. El proyecto, denominado MAHE (Moderate Altitude Healthy Exposure), busca analizar la adaptación biológica del cuerpo humano a entornos de montaña de altura intermedia.
Detalles del estudio
Los voluntarios seleccionados residirán durante cuatro semanas en el refugio Nino Corsi, ubicado en el Parque Nacional del Stelvio, en la región del Tirol del Sur. La altitud oscilará entre los 2.000 y 2.500 metros sobre el nivel del mar. El estudio se llevará a cabo entre agosto y septiembre de 2026.
El objetivo principal es cubrir un vacío en el conocimiento científico, ya que la mayoría de investigaciones previas se han centrado en altitudes extremas. Los especialistas buscan determinar cómo la altitud moderada influye en variables como la presión arterial, el metabolismo y la calidad del sueño.
Requisitos para los participantes
La convocatoria está dirigida a hombres y mujeres de entre 18 y 40 años que residan actualmente al nivel del mar. Quedan excluidas personas fumadoras, deportistas de alto rendimiento y aquellas con enfermedades diagnosticadas. Solo hay doce cupos disponibles, y en las primeras horas se recibieron más de 160 solicitudes.
Los seleccionados deberán continuar con sus responsabilidades laborales o académicas de manera remota durante su estancia en el refugio. La experiencia no es vacacional, sino estrictamente científica.
Monitoreo y compensación
Durante el mes de duración, los investigadores monitorearán la alimentación, actividad física y patrones de sueño de los voluntarios. El propósito es observar la respuesta del organismo a factores como la menor presión atmosférica, la reducción de oxígeno y el aumento de radiación ultravioleta, sin cambios drásticos en las rutinas habituales.
Los doce participantes recibirán un pago de 400 euros y todos los gastos de alojamiento estarán cubiertos. Debido a la alta demanda, los interesados deben contactar directamente con Eurac Research para postularse.
Impacto científico
Estudios previos sugieren que vivir por encima de 1.500 metros podría reducir la mortalidad por accidentes cerebrovasculares, aunque también hay riesgos para personas con patologías respiratorias. El proyecto MAHE busca clarificar este equilibrio para entender mejor las implicaciones de la altitud en la longevidad humana.



